ESCORBUTO. Cómo un médico, un navegante y un caballero resolvieron el misterio de la peste de las naos.
A poco que hayamos leído sobre los viajes por mar en las épocas de los grandes veleros y nos hayamos interesado en la temática, inevitablemente nos habremos tropezado con referencias a una terrible enfermedad que afectaba a las tripulaciones durante las largas travesías en alta mar: el escorbuto.
Por tanto me complació encontrarme con este libro de divulgación popular, tal como lo define el propio autor, Stephen R. Bown, ( imagen )
dedicado a explicar las claves de la enfermedad en relación con la navegación a lo largo de los siglos, desde el XV al XIX, eso sí, preferntemente desde una óptica inglesa, con escasas referencias a la progresión del tema en las flotas de los otros grandes países navegantes, como Portugal o España, y más tarde Francia, aunque, en gran medida, los argumentos desarrollados resultan extrapolables y generalizables a las demás potencias marítimas, cuando no directamente confrontados, durante las guerras y batallas navales entre estas potencias, a lo largo de la Historia, y cuya incidencia de la referida enfermedad en las dotaciones militares de los distintos países tuvo su trascendencia en los desenlaces de tales conflictos, como asegura el autor.
El libro abarca aspectos tanto de tipo histórico como científico y costumbrista, sin profundizar demasiado en ninguno de ellos, resultando en conjunto una obra amena y recomendable, sobre todo para lectores interesados en el tema, advirtiéndoles que se encontrarán con cierta reiteración a lo largo de los capítulos, tal vez distribuidos sin demasiado criterio. Por lo demás, y teniendo en cuenta que el autor no es un reconocido especialista en la materia, ha sabido documentarse correctamente y se le nota la dosis necesaria de pasión en su labor para que el libro cuaje. Esta es una edición traducida al castellano por Alistair Tremps y presentada por Editorial Juventud en 2005.
Por tanto me complació encontrarme con este libro de divulgación popular, tal como lo define el propio autor, Stephen R. Bown, ( imagen )
dedicado a explicar las claves de la enfermedad en relación con la navegación a lo largo de los siglos, desde el XV al XIX, eso sí, preferntemente desde una óptica inglesa, con escasas referencias a la progresión del tema en las flotas de los otros grandes países navegantes, como Portugal o España, y más tarde Francia, aunque, en gran medida, los argumentos desarrollados resultan extrapolables y generalizables a las demás potencias marítimas, cuando no directamente confrontados, durante las guerras y batallas navales entre estas potencias, a lo largo de la Historia, y cuya incidencia de la referida enfermedad en las dotaciones militares de los distintos países tuvo su trascendencia en los desenlaces de tales conflictos, como asegura el autor.
El libro abarca aspectos tanto de tipo histórico como científico y costumbrista, sin profundizar demasiado en ninguno de ellos, resultando en conjunto una obra amena y recomendable, sobre todo para lectores interesados en el tema, advirtiéndoles que se encontrarán con cierta reiteración a lo largo de los capítulos, tal vez distribuidos sin demasiado criterio. Por lo demás, y teniendo en cuenta que el autor no es un reconocido especialista en la materia, ha sabido documentarse correctamente y se le nota la dosis necesaria de pasión en su labor para que el libro cuaje. Esta es una edición traducida al castellano por Alistair Tremps y presentada por Editorial Juventud en 2005.LA HORA AZUL. Tan mala que parece imposible.
He leído minuciosamente hasta la página doscientos y pico, aburrido y asombrado de lo pésima que puede llegar a ser una novela publicada a bombo y platillo como flamante Premio Herralde, en su edición XXIII. Al aproximadamente centenar de páginas restantes les he echado una pasada rápida muy por encima, por si acaso al final la cosa se arreglaba ni que fuera un poquito, pero no, qué va., esta novela no se arregla ni con esparadrapo.
Jamás me he topado con un teórico argumento con tanto potencial absoluta y penosamente desaprovechado. Este argumento fue precisamente el causante de que adquiriera el libro con muy buena motivación para leerlo, a pesar de no conocer para nada al tal Alonso Cueto, el autor, peruano para más señas, 1954. (imagen)
¿Y cual es ese argumento tan interesante que se anuncia en la engañosa promoción de la novela? Perú, años ochenta, Sendero Luminoso, Terrorismo maoista contra el Estado, guerra sucia con todas sus trágicas consecuencias, como el secuestro por parte del ejército de una muchacha campesina para ser, como tantas, vilipendiada en toda regla. Pero el comandante del destacamento resula que se encapricha de ella y la convierte en su concubina forzada y privada hasta que un día la chica consigue escapar para más tarde rehacer su vida, a pesar del trauma. Pues bien, resulta que unos años más tarde, el hijo de ese comandante, reconocido abogado limeño, se entera de la historia, y le entran unas ganas locas por conocer los detalles de las tropelías de su padre, ya fallecido, así como una extraña fascinación por el personaje encarnado en esa mujer de la que su padre abusó y se encariñó.
Con este material, alguien con un mínimo de talento, construye una novela sólida y aprovechable, ya no te digo si lo trabaja el escritor peruano por antonomasia, no lo nombro, una obra maestra de mucho cuidado, sin ninguna duda. Historia de Mayta está por estos ambientes, del escritor peruano por antonomasia que no voy a nombrar en esta reseña. Y es verdaderamente magistral.
Prefiero no entrar en pormenores de cómo el tal Cueto, el autor, destroza toda posibilidad de rentabilizar literariamente ese tesoro argumental a base de tanta torpeza y hasta, diría, inexplicable desgana, por no excederme. Pero como mínimo sí debo constatar algunas claves de porqué resulta tan penosa la lectura del libro. El desarrollo de la acción, cuando se genera, es siempre poco creíble, acartonado, teatral, o directamente ridículo, como el episodio de la muchacha cautiva cuando se fuga del cuartel. Por otra parte el relato abusa de una cotidianidad insulsa, poco relevante, repetitiva, carente de profundidad o simbolismo respecto no sólo al supuesto argumento de la novela, sino como ente autónomo. Con demasiada frecuencia, el personaje protagonista, que no es otro que el abogado mencionado, se arranca con pequeñas reflexiones que no vienen a cuento de nada, y además absolutamente irrisorias en el peor sentido, por no decir estúpidas. Palabras y más palabras prescindibles, texto vacío, divagación en medio de la nada. La secuencia de los diálogos es burda, pésima, insoportable. En conjunto y en definitiva, pueril.
Vaya nivel ínfimo el de este XXIII Premio Herralde. Y vaya desvergüenza la del jurado y de la banda de críticos a sueldo que ensalzan semejante bodrio en las solapas de la novela.

Editorial Anagrama. 2005.
La única cosa meritoria y bonita que tiene el libro, es la mestiza guapa que aparece en portada, se supone que asemejándose a la protagonista, aunque sólo consta de tal foto un escueto y aséptico copyright que no revela nada de nada, como todo lo demás.
Jamás me he topado con un teórico argumento con tanto potencial absoluta y penosamente desaprovechado. Este argumento fue precisamente el causante de que adquiriera el libro con muy buena motivación para leerlo, a pesar de no conocer para nada al tal Alonso Cueto, el autor, peruano para más señas, 1954. (imagen)
¿Y cual es ese argumento tan interesante que se anuncia en la engañosa promoción de la novela? Perú, años ochenta, Sendero Luminoso, Terrorismo maoista contra el Estado, guerra sucia con todas sus trágicas consecuencias, como el secuestro por parte del ejército de una muchacha campesina para ser, como tantas, vilipendiada en toda regla. Pero el comandante del destacamento resula que se encapricha de ella y la convierte en su concubina forzada y privada hasta que un día la chica consigue escapar para más tarde rehacer su vida, a pesar del trauma. Pues bien, resulta que unos años más tarde, el hijo de ese comandante, reconocido abogado limeño, se entera de la historia, y le entran unas ganas locas por conocer los detalles de las tropelías de su padre, ya fallecido, así como una extraña fascinación por el personaje encarnado en esa mujer de la que su padre abusó y se encariñó.Con este material, alguien con un mínimo de talento, construye una novela sólida y aprovechable, ya no te digo si lo trabaja el escritor peruano por antonomasia, no lo nombro, una obra maestra de mucho cuidado, sin ninguna duda. Historia de Mayta está por estos ambientes, del escritor peruano por antonomasia que no voy a nombrar en esta reseña. Y es verdaderamente magistral.
Prefiero no entrar en pormenores de cómo el tal Cueto, el autor, destroza toda posibilidad de rentabilizar literariamente ese tesoro argumental a base de tanta torpeza y hasta, diría, inexplicable desgana, por no excederme. Pero como mínimo sí debo constatar algunas claves de porqué resulta tan penosa la lectura del libro. El desarrollo de la acción, cuando se genera, es siempre poco creíble, acartonado, teatral, o directamente ridículo, como el episodio de la muchacha cautiva cuando se fuga del cuartel. Por otra parte el relato abusa de una cotidianidad insulsa, poco relevante, repetitiva, carente de profundidad o simbolismo respecto no sólo al supuesto argumento de la novela, sino como ente autónomo. Con demasiada frecuencia, el personaje protagonista, que no es otro que el abogado mencionado, se arranca con pequeñas reflexiones que no vienen a cuento de nada, y además absolutamente irrisorias en el peor sentido, por no decir estúpidas. Palabras y más palabras prescindibles, texto vacío, divagación en medio de la nada. La secuencia de los diálogos es burda, pésima, insoportable. En conjunto y en definitiva, pueril.
Vaya nivel ínfimo el de este XXIII Premio Herralde. Y vaya desvergüenza la del jurado y de la banda de críticos a sueldo que ensalzan semejante bodrio en las solapas de la novela.

Editorial Anagrama. 2005.
La única cosa meritoria y bonita que tiene el libro, es la mestiza guapa que aparece en portada, se supone que asemejándose a la protagonista, aunque sólo consta de tal foto un escueto y aséptico copyright que no revela nada de nada, como todo lo demás.
1421. EL AÑO EN QUE CHINA DESCUBRIÓ EL MUNDO. Una propuesta para revisar la Historia de los Descubrimientos Geográficos.
Gavin Menzies, el autor ( imagen ), no es propiamente un escritor, sino un experimentado comandante británico de submarinos, que a partir de unos mapas medievales donde se representan islas y territorios de América mucho antes del viaje de Colón, desarrolla su teoría, a base de un trabajo exhaustivo y una pasión dosificada pero contagiosa.
La reconstrucción del viaje de una gran flota china que entre 1421 y 1423 circunnavegó el mundo entero con fines expansionistas, militares, científicos y comerciales, explorando y cartografiando costas de los cinco continentes, sólo exceptuando Europa, estableciendo asentamientos de colonos en América del Sur y del Norte y Australia, para regresar mermada pero triunfal a China y realizar a su pesar el último gran y desagradable descubrimiento con el que no contaban. El emperador que había auspiciado su viaje, Zhu Di, había sido derrocado y la nueva política vigente en el pais establecía el regreso al aislacionismo tradicional chino con respecto al mundo exterior, hasta el punto de que los resultados de aquel épico viaje de descubrimientos geográficos, astronómicos, naturalistas, meteorológicos y de todo tipo, fueron literalmente condenados al olvido por el nuevo emperador, Zhu Gaozhi, y sus mandarines, destruyéndose sistemáticamente toda documentación refernte a tales viajes y descubrimientos.
El libro nos sitúa de entrada en el contexto histórico chino de la época, para que podamos comprender las condiciones politico-sociales que primero alentaron el auge expansionista que propició esos desmesurados viajes marítimos institucionales, y después su posterior cancelación y repudio. Y no se nos escamotean detalles y datos de todo tipo sobre la sociedad china de los siglos XIV y XV, expuestos de un modo ameno, riguroso y documentado.
Una vez situados en la época en cuestión, podemos soltarnos a la aventura legendaria de recorrer el mundo inexplorado acompañando a la expedición china en su viaje, reconstruido tan minuciosamente como es posible en base a estudios documentales en numerosos países, colaboración de expertos en distintas materias, recopilación exhaustiva de pruebas y evidencias, algunas tal vez discutibles, otras aparentemente irrefutables. En definitiva el relato resulta apasionante y sugestivo, a la vez que nos instruye en un compendio de temáticas referentes a la navegación: astronomía, vientos, mareas, corrientes, climatología, ingeniería naval... En la imagen, extraída de la portada del libro, se representa uno de los gigantescos barcos chinos de la expedición, en comparación con una carabela española.
Sin embargo, el libro adolece de reiteración de datos y afirmaciones en distintos capítulos, en parte porque su estructura está dispuesta de manera que puedan leerse con independencia unos de otros, en parte por el afán del autor al resaltar aspectos concluyentes de su teoría, como la gran cantidad de flora y fauna de origen único asiático que se encontraron los primeros europeos en América.
Resulta especialmente interesante, por su recreación en espiral de la Historia, la búsqueda fructífera de signos de la presencia e influencia china, por ejemplo en el Caribe, repasando los relatos y descripciones escritos por los primeros españoles que exploraron aquellas islas. O lo mismo con los primeros ingleses que colonizaron Australia.
Además el autor nos introduce en los preliminares históricos de los viajes de descubrimiento portugueses y españoles, situándonos en ese ámbito medieval europeo, cuyas claves políticas resultan básicas para entender el auge y desarrollo de la navegación en aquella época, sobre todo en Portugal, bajo la batuta del Príncipe Enrique. Por cierto, Menzies también asegura con certeza que, además y después de los chinos, los portugueses habían llegado antes que Colón al Caribe, desde sus bases en Madeira y las Azores, estableciendo incluso una colonia en Puerto Rico, que, sin continuidad, acabaría diluida entre los aborígenes y los posteriores españoles.
En realidad, y como se indica en el libro mismo, Gavin Menzies no es el primero en aseverar la teoría de una presencia china en América mucho antes de la llegada de los primeros europeos. Muchos otros autores habían llegado por distintos conductos, es decir, disciplinas científicas como la antropología, la biología e incluso la genética, a tales conclusiones, y así consta en miles de artículos, ensayos y trabajos publicados. Pero tal vez Menzies ha sido hasta hoy el divulgador más empedernido y abnegado de esta teoría que, al parecer, está mereciendo el respeto de la comunidad científica internacional y , al fin, obligará a un replanteamiento académico sobre el tema de los grandes descubrimientos geográficos. Aunque, como es sabido, la Historia siempre la han escrito los vencedores, o los que han ostentado el poder en cada época. Y por tanto nos ha llegado solamente una versión de entre otras muchas posibles, acaso tanto o más veraces que las oficiales u ortodoxas.

Editorial Grijalbo 2002.
Autor: Gavin Menzies ( 1937 ).
Web del autor y del libro
Web contraria a la teoría de Menzies.
La reconstrucción del viaje de una gran flota china que entre 1421 y 1423 circunnavegó el mundo entero con fines expansionistas, militares, científicos y comerciales, explorando y cartografiando costas de los cinco continentes, sólo exceptuando Europa, estableciendo asentamientos de colonos en América del Sur y del Norte y Australia, para regresar mermada pero triunfal a China y realizar a su pesar el último gran y desagradable descubrimiento con el que no contaban. El emperador que había auspiciado su viaje, Zhu Di, había sido derrocado y la nueva política vigente en el pais establecía el regreso al aislacionismo tradicional chino con respecto al mundo exterior, hasta el punto de que los resultados de aquel épico viaje de descubrimientos geográficos, astronómicos, naturalistas, meteorológicos y de todo tipo, fueron literalmente condenados al olvido por el nuevo emperador, Zhu Gaozhi, y sus mandarines, destruyéndose sistemáticamente toda documentación refernte a tales viajes y descubrimientos.El libro nos sitúa de entrada en el contexto histórico chino de la época, para que podamos comprender las condiciones politico-sociales que primero alentaron el auge expansionista que propició esos desmesurados viajes marítimos institucionales, y después su posterior cancelación y repudio. Y no se nos escamotean detalles y datos de todo tipo sobre la sociedad china de los siglos XIV y XV, expuestos de un modo ameno, riguroso y documentado.
Una vez situados en la época en cuestión, podemos soltarnos a la aventura legendaria de recorrer el mundo inexplorado acompañando a la expedición china en su viaje, reconstruido tan minuciosamente como es posible en base a estudios documentales en numerosos países, colaboración de expertos en distintas materias, recopilación exhaustiva de pruebas y evidencias, algunas tal vez discutibles, otras aparentemente irrefutables. En definitiva el relato resulta apasionante y sugestivo, a la vez que nos instruye en un compendio de temáticas referentes a la navegación: astronomía, vientos, mareas, corrientes, climatología, ingeniería naval... En la imagen, extraída de la portada del libro, se representa uno de los gigantescos barcos chinos de la expedición, en comparación con una carabela española.
Sin embargo, el libro adolece de reiteración de datos y afirmaciones en distintos capítulos, en parte porque su estructura está dispuesta de manera que puedan leerse con independencia unos de otros, en parte por el afán del autor al resaltar aspectos concluyentes de su teoría, como la gran cantidad de flora y fauna de origen único asiático que se encontraron los primeros europeos en América.Resulta especialmente interesante, por su recreación en espiral de la Historia, la búsqueda fructífera de signos de la presencia e influencia china, por ejemplo en el Caribe, repasando los relatos y descripciones escritos por los primeros españoles que exploraron aquellas islas. O lo mismo con los primeros ingleses que colonizaron Australia.
Además el autor nos introduce en los preliminares históricos de los viajes de descubrimiento portugueses y españoles, situándonos en ese ámbito medieval europeo, cuyas claves políticas resultan básicas para entender el auge y desarrollo de la navegación en aquella época, sobre todo en Portugal, bajo la batuta del Príncipe Enrique. Por cierto, Menzies también asegura con certeza que, además y después de los chinos, los portugueses habían llegado antes que Colón al Caribe, desde sus bases en Madeira y las Azores, estableciendo incluso una colonia en Puerto Rico, que, sin continuidad, acabaría diluida entre los aborígenes y los posteriores españoles.
En realidad, y como se indica en el libro mismo, Gavin Menzies no es el primero en aseverar la teoría de una presencia china en América mucho antes de la llegada de los primeros europeos. Muchos otros autores habían llegado por distintos conductos, es decir, disciplinas científicas como la antropología, la biología e incluso la genética, a tales conclusiones, y así consta en miles de artículos, ensayos y trabajos publicados. Pero tal vez Menzies ha sido hasta hoy el divulgador más empedernido y abnegado de esta teoría que, al parecer, está mereciendo el respeto de la comunidad científica internacional y , al fin, obligará a un replanteamiento académico sobre el tema de los grandes descubrimientos geográficos. Aunque, como es sabido, la Historia siempre la han escrito los vencedores, o los que han ostentado el poder en cada época. Y por tanto nos ha llegado solamente una versión de entre otras muchas posibles, acaso tanto o más veraces que las oficiales u ortodoxas.

Editorial Grijalbo 2002.
Autor: Gavin Menzies ( 1937 ).
Web del autor y del libro
Web contraria a la teoría de Menzies.
EL HEREJE. Compromiso con la libertad de conciencia. Denuncia de una gran infamia.
Novela histórica, sí. Pero en este caso no se trata de un mero recorrido guiado por la Castilla del siglo XVI, sino que además nos damos de bruces con una de las grandísimas ignominias de la Historia de la humanidad, La Inquisición.
Miguel Delibes ( Valladolid, 1920. Imagen ) no es un autor cualquiera, le avala una trayectoria larga, coherente y con el denominador común de la calidad, basada en una prosa sobria, limpia de artificios, un vocabulario impecable entroncado en la esencia misma del Castellano, como cabría esperar de un vallisoletano de pro, y un ideario literario variado y agudo, con frecuencia influido por la condición humana sometida a la tutela ancestral de la Naturaleza.
Entre su extensa obra, me limito a destacar LOS SANTOS INOCENTES ( 1981 ), demoledor y conmovedor retrato del todavía vigente feudalismo a mediados del siglo XX en los latifundios de la España profunda.
En EL HEREJE ( Editorial Destino. 1998 ), Delibes se recrea en la ambientación global y a la vez minuciosa, esmerada y bien documentada, de la villa de Valladolid en el siglo XVI, y de España en general en esa época. Por tanto su lectura resulta plenamente recomendable desde el mero placer de la reconstrucción histórica acompañando en las peripecias vitales y espirituales al personaje protagonista, el próspero comerciante Cipriano Salcedo, a partir de su nacimiento en el seno de una buena familia, hasta su infausta muerte, todavía joven, a manos del implacable Santo Oficio.
El mismo año en que nace Cipriano, 1517, el fraile Agustino alemán Martín Lutero, fija sus noventa y cinco tesis contra las indulgencias en la puerta de la iglesia de Wittenberg, un acontecimiento que provocará el cisma de la Iglesia Católica Romana. En esa época de agitación política y religiosa, por culpa de las crecientes afinidades del personaje con las corrientes protestantes que de manera clandestina empezaban a introducirse en la Península, Cipriano Salcedo caería fatalmente preso de la Inquisición que le procesaría y condenaría a muerte en la hoguera por hereje.
Pero el principal mérito y factor distintivo de esta novela es, precisamente, el relato bastante pormenorizado e ilustrativo del proceso a que La Inquisición somete a Cipriano, desde su detención hasta su ajusticiamiento, evitando el autor el recurso fácil de la desmesura o la truculencia tan propios del ámbito en cuestión, pero calando en la tremenda amoralidad y sinrazón de esta perversa Institución de la Iglesia Católica que durante tres siglos y medio mantuvo aterrorizado al mundo occidental con sus procedimientos desproporcionados de crueldad contra tantos miles y miles de inocentes que fueron torturados con la peor saña, sangre fría y falta alguna de piedad humana ni cristiana ( ejemplo en la imagen inferior ), en defensa de los dogmas irrebatibles de la Iglesia Católica y su fe única y obligatoria.

Libros como EL HREJE de Delibes aportan su relevante grano de arena para que la Historia jamás olvide esta gran infamia para la humanidad que representó La Inquisición. Y podamos rendir un sentido reconocimiento hacia todas y cada una de sus desdichadas víctimas.
Miguel Delibes ( Valladolid, 1920. Imagen ) no es un autor cualquiera, le avala una trayectoria larga, coherente y con el denominador común de la calidad, basada en una prosa sobria, limpia de artificios, un vocabulario impecable entroncado en la esencia misma del Castellano, como cabría esperar de un vallisoletano de pro, y un ideario literario variado y agudo, con frecuencia influido por la condición humana sometida a la tutela ancestral de la Naturaleza.
Entre su extensa obra, me limito a destacar LOS SANTOS INOCENTES ( 1981 ), demoledor y conmovedor retrato del todavía vigente feudalismo a mediados del siglo XX en los latifundios de la España profunda. En EL HEREJE ( Editorial Destino. 1998 ), Delibes se recrea en la ambientación global y a la vez minuciosa, esmerada y bien documentada, de la villa de Valladolid en el siglo XVI, y de España en general en esa época. Por tanto su lectura resulta plenamente recomendable desde el mero placer de la reconstrucción histórica acompañando en las peripecias vitales y espirituales al personaje protagonista, el próspero comerciante Cipriano Salcedo, a partir de su nacimiento en el seno de una buena familia, hasta su infausta muerte, todavía joven, a manos del implacable Santo Oficio.
El mismo año en que nace Cipriano, 1517, el fraile Agustino alemán Martín Lutero, fija sus noventa y cinco tesis contra las indulgencias en la puerta de la iglesia de Wittenberg, un acontecimiento que provocará el cisma de la Iglesia Católica Romana. En esa época de agitación política y religiosa, por culpa de las crecientes afinidades del personaje con las corrientes protestantes que de manera clandestina empezaban a introducirse en la Península, Cipriano Salcedo caería fatalmente preso de la Inquisición que le procesaría y condenaría a muerte en la hoguera por hereje. Pero el principal mérito y factor distintivo de esta novela es, precisamente, el relato bastante pormenorizado e ilustrativo del proceso a que La Inquisición somete a Cipriano, desde su detención hasta su ajusticiamiento, evitando el autor el recurso fácil de la desmesura o la truculencia tan propios del ámbito en cuestión, pero calando en la tremenda amoralidad y sinrazón de esta perversa Institución de la Iglesia Católica que durante tres siglos y medio mantuvo aterrorizado al mundo occidental con sus procedimientos desproporcionados de crueldad contra tantos miles y miles de inocentes que fueron torturados con la peor saña, sangre fría y falta alguna de piedad humana ni cristiana ( ejemplo en la imagen inferior ), en defensa de los dogmas irrebatibles de la Iglesia Católica y su fe única y obligatoria.

Libros como EL HREJE de Delibes aportan su relevante grano de arena para que la Historia jamás olvide esta gran infamia para la humanidad que representó La Inquisición. Y podamos rendir un sentido reconocimiento hacia todas y cada una de sus desdichadas víctimas.
DESGRACIA. De un tal J.M. Coetzee. Premio Nobel. Pues no.
Seguramente Sudáfrica me cae muy lejos en todos los sentidos, tanto física como afectivamente, y eso, de entrada, influye.
Tuve paciencia, me esmeré en la lectura todo y tanto como me fue posible, pero no pude terminar la novela. La dejé cerca del final, hastiado. El argumento, de por sí insulso, se fragmenta y refragmenta sin remedio, es decir, avanza a tropezones sin ninguna necesidad ni explicación razonable. Un profesor de universidad maduro y viejo verde ( ¿estará inspirado en sí mismo, el muy cínico...? ) se aprovecha de una desdichada alumna. El caso trasciende y el tipo pierde el empleo, pero con mucha dignidad porque no accede a retractarse o a rectificar o a asumir una responsabilidad públicamente. Se marcha a visitar a una hija adulta que vive en una granja solitaria en una zona rural. Allí son asaltados por unos maleantes que además de robarles violan a la hija. Los personejes aparecen, se remueven un poco, representan su papel, desaparecen, vuelven a aparecer, como en un escenario teatral muy amateur. Y la supuesta y trascendente atmósfera fatalista, y la supuesta prosa de una belleza sobria, acerada, y el supuesto retrato de una sociedad en un estado de metamorfosis violenta... Nada de nada. Nada trasciende de la burda insinuación insípida que acaba diluyéndose en la nada. Esta edición de la imagen corresponde al Grupo Editorial Random House Mondadori, S.L. 2002. Autor: J.M. Coetzee. Edición original 1999.
Tuve paciencia, me esmeré en la lectura todo y tanto como me fue posible, pero no pude terminar la novela. La dejé cerca del final, hastiado. El argumento, de por sí insulso, se fragmenta y refragmenta sin remedio, es decir, avanza a tropezones sin ninguna necesidad ni explicación razonable. Un profesor de universidad maduro y viejo verde ( ¿estará inspirado en sí mismo, el muy cínico...? ) se aprovecha de una desdichada alumna. El caso trasciende y el tipo pierde el empleo, pero con mucha dignidad porque no accede a retractarse o a rectificar o a asumir una responsabilidad públicamente. Se marcha a visitar a una hija adulta que vive en una granja solitaria en una zona rural. Allí son asaltados por unos maleantes que además de robarles violan a la hija. Los personejes aparecen, se remueven un poco, representan su papel, desaparecen, vuelven a aparecer, como en un escenario teatral muy amateur. Y la supuesta y trascendente atmósfera fatalista, y la supuesta prosa de una belleza sobria, acerada, y el supuesto retrato de una sociedad en un estado de metamorfosis violenta... Nada de nada. Nada trasciende de la burda insinuación insípida que acaba diluyéndose en la nada. Esta edición de la imagen corresponde al Grupo Editorial Random House Mondadori, S.L. 2002. Autor: J.M. Coetzee. Edición original 1999.LOS BORBONES EN PELOTAS. Rigor histórico y tono desenfadado sobre su vida sexual.
De Felipe V, que reinó a principios del siglo XVIII, a nuestro coetáneo el príncipe Felipe, todavía por reinar, esta es la completa saga de los doce borbones de que se ocupa este curioso libro, donde aparte de ofrecernos cronológicamente, uno a uno, una sucinta biografía histórico-política del personaje, sobre todo se detiene en lo referente a sus vidas amorosas y sexuales, en un tono desenfadado pero con el rigor documental exigible a una obra de este tipo. También incluye un árbol genealógico de los Borbones y, al final, una minuciosa bibliografía.
Lástima que a día de hoy todavía no exista la traducción al castellano de este interesante y ameno libro ( portada en la imagen ), pues ampliaría muy considerablemente el acceso de lectores sin duda interesados en la temática tratada. Aunque publicado en catalán, contiene bastantes párrafos en castellano, pues se trata de citas textuales donde se ha respetado el idioma de procedencia.

Publicado por El Punt y Cossetània Edicions, 2004.
ISBN: 84-9791-051-6. Constan nueve autores de los textos y otros cuatro de las ilustraciones y dibujos, es decir, un trabajo muy repartido. Sus nombres pueden leerse en la portada del libro.
Tal como queda escrito en la contraportada, descubre en este libro la vida sexual y sentimental de la dinastía que ha reinado en España en los últimos siglos. Una recopilación histórica totalmente documentada que retrata las intimidades de la vida afectiva de la Família Real Española. Una vez más, la realidad supera la ficción.
Cada capítulo dedicado a los distintos componentes de la dinastía tiene su gracia e interés, pero yo aquí destacaría el referente a Juan Carlos de Borbón ( en la imagen ), actual rey de España.
Más que nada por la proximidad. En realidad, ya conocíamos sus correrías amorosas de casado gracias a, entre otras publicaciones, la BIOGRAFÍA NO AUTORIZADA que ya hemos comentado desde este sitio, o gracias a webs como ESTA. Pero es bueno recordar ( sin pretender hacer juicios morales, que ni nos corresponde ni nos apetece, sino como estricta información para los súbditos que pagan los impuestos de los que se nutre el presupuesto de la Casa Real Española ) que en el ámbito de la vida afectiva y sexual del monarca, ha sido y es un hombre absolutamente aficionado a las compañías femeninas extramatrimoniales a costa nuestra , hasta el punto de, por ejemplo, tener que pagarle suntuosas cantidades de dinero ( unos cinco millones de dólares ) a la actriz Bárbara Rey por acceder la Casa Real a los chantajes de ella de divulgar vídeos y demás datos muy comprometedores de su relación.
Sin embargo, se podría decir que, de entre tantas, el título de AMANTE OFICIAL, se lo llevaría la decoradora catalana Marta Gayá ( en esta imagen, precaria pero ilustrativa, besándose con el rey ),
divorciada y residente en un lujoso chalet en la Mola, Mallorca. Desde que se conocieron en 1990, la pareja pasó junta muchos fines de semana y cada vez fueron más frecuentes las escapadas para esquiar o navegar, pasiones que comparten, además de la de arrugar sábanas. El encaprichamiento del rey por ella hizo que abandonara muchas de las obligaciones famiiares e incluso de las oficiales. Las evasiones del rey fueron cada vez más patentes y faltó sin excusa a actos protocolarios, hasta el punto de la escandalosa falsificación de firma para poder publicar un decreto en el Boletín Oficial del Estado, mientras el monarca se encontraba en Suiza entretenido con la mencionada señora. Esta vez, en plena época del presidente Felipe Gonzalez, y por propias filtraciones desde el Gobierno, el escándolo trascendió y muchas revistas y periódicos se hicieron eco del asunto, aunque sin entrar al trapo como hubiera sido necesario y deseable. A parir de ahí, presionado desde su propia familia ( pobre reina Sofía, qué humillaciones públicas tiene que tragar ) y desde el Gobierno mismo y la opinión pública, el rey no tuvo más remedio que procurarse discreción y aparentar una supuesta ruptura con su proclamada amante.
En definitiva, conciudadanos y consúbditos, este es el Borbón que nos ha tocado en suerte, muy en concordancia con la mayoría de sus antepasados coronados, también de frágil bragueta pagando las putas el pueblo, que este es nuestro triste sino. Y sin chistar, que llueven bastos.
Este es el afortunado e irónico comentario del escritor y articulista Antonio Gala, sobre las monarquías en la actualidad, reproducido en el libro que estamos reseñando: las monarquías son una cosa esencialmente antigua, imposible de modernizar. Si las familias reales, además de sus altos y estáticos privilegios, quieren tener los de pequeños burgueses (amores, celos, cuernos, divorcios, suicidios falsos y otros aditamentos de la vida) por mal camino van. Lo mejor es que se queden en su Olimpo, sin que los escuchemos respirar. Si todos hemos de ser iguales, pues rompemos la baraja.
Para terminar, una reflexión personal a cuento del contenido del libro. Tanto pedigrí dinástico, rimbombante árbol genealógico y poder absoluto heredado, tantas guerras con sus muertes y penalidades empleadas en restablecer supuestos derechos dinásticos, tanta legitimidad basada nada más que en un linaje, en una genética, para después descubrir que el eslabón está roto, perdido, podrido, corrompido por individuos bastardos a los que hicieron pasar por legítimos.
Lástima que a día de hoy todavía no exista la traducción al castellano de este interesante y ameno libro ( portada en la imagen ), pues ampliaría muy considerablemente el acceso de lectores sin duda interesados en la temática tratada. Aunque publicado en catalán, contiene bastantes párrafos en castellano, pues se trata de citas textuales donde se ha respetado el idioma de procedencia.

Publicado por El Punt y Cossetània Edicions, 2004.
ISBN: 84-9791-051-6. Constan nueve autores de los textos y otros cuatro de las ilustraciones y dibujos, es decir, un trabajo muy repartido. Sus nombres pueden leerse en la portada del libro.
Tal como queda escrito en la contraportada, descubre en este libro la vida sexual y sentimental de la dinastía que ha reinado en España en los últimos siglos. Una recopilación histórica totalmente documentada que retrata las intimidades de la vida afectiva de la Família Real Española. Una vez más, la realidad supera la ficción.
Cada capítulo dedicado a los distintos componentes de la dinastía tiene su gracia e interés, pero yo aquí destacaría el referente a Juan Carlos de Borbón ( en la imagen ), actual rey de España.
Más que nada por la proximidad. En realidad, ya conocíamos sus correrías amorosas de casado gracias a, entre otras publicaciones, la BIOGRAFÍA NO AUTORIZADA que ya hemos comentado desde este sitio, o gracias a webs como ESTA. Pero es bueno recordar ( sin pretender hacer juicios morales, que ni nos corresponde ni nos apetece, sino como estricta información para los súbditos que pagan los impuestos de los que se nutre el presupuesto de la Casa Real Española ) que en el ámbito de la vida afectiva y sexual del monarca, ha sido y es un hombre absolutamente aficionado a las compañías femeninas extramatrimoniales a costa nuestra , hasta el punto de, por ejemplo, tener que pagarle suntuosas cantidades de dinero ( unos cinco millones de dólares ) a la actriz Bárbara Rey por acceder la Casa Real a los chantajes de ella de divulgar vídeos y demás datos muy comprometedores de su relación.Sin embargo, se podría decir que, de entre tantas, el título de AMANTE OFICIAL, se lo llevaría la decoradora catalana Marta Gayá ( en esta imagen, precaria pero ilustrativa, besándose con el rey ),
divorciada y residente en un lujoso chalet en la Mola, Mallorca. Desde que se conocieron en 1990, la pareja pasó junta muchos fines de semana y cada vez fueron más frecuentes las escapadas para esquiar o navegar, pasiones que comparten, además de la de arrugar sábanas. El encaprichamiento del rey por ella hizo que abandonara muchas de las obligaciones famiiares e incluso de las oficiales. Las evasiones del rey fueron cada vez más patentes y faltó sin excusa a actos protocolarios, hasta el punto de la escandalosa falsificación de firma para poder publicar un decreto en el Boletín Oficial del Estado, mientras el monarca se encontraba en Suiza entretenido con la mencionada señora. Esta vez, en plena época del presidente Felipe Gonzalez, y por propias filtraciones desde el Gobierno, el escándolo trascendió y muchas revistas y periódicos se hicieron eco del asunto, aunque sin entrar al trapo como hubiera sido necesario y deseable. A parir de ahí, presionado desde su propia familia ( pobre reina Sofía, qué humillaciones públicas tiene que tragar ) y desde el Gobierno mismo y la opinión pública, el rey no tuvo más remedio que procurarse discreción y aparentar una supuesta ruptura con su proclamada amante. En definitiva, conciudadanos y consúbditos, este es el Borbón que nos ha tocado en suerte, muy en concordancia con la mayoría de sus antepasados coronados, también de frágil bragueta pagando las putas el pueblo, que este es nuestro triste sino. Y sin chistar, que llueven bastos.
Este es el afortunado e irónico comentario del escritor y articulista Antonio Gala, sobre las monarquías en la actualidad, reproducido en el libro que estamos reseñando: las monarquías son una cosa esencialmente antigua, imposible de modernizar. Si las familias reales, además de sus altos y estáticos privilegios, quieren tener los de pequeños burgueses (amores, celos, cuernos, divorcios, suicidios falsos y otros aditamentos de la vida) por mal camino van. Lo mejor es que se queden en su Olimpo, sin que los escuchemos respirar. Si todos hemos de ser iguales, pues rompemos la baraja.
Para terminar, una reflexión personal a cuento del contenido del libro. Tanto pedigrí dinástico, rimbombante árbol genealógico y poder absoluto heredado, tantas guerras con sus muertes y penalidades empleadas en restablecer supuestos derechos dinásticos, tanta legitimidad basada nada más que en un linaje, en una genética, para después descubrir que el eslabón está roto, perdido, podrido, corrompido por individuos bastardos a los que hicieron pasar por legítimos.
LA TIERRA SIN MAL. Crónica hispana del siglo XVII en forma de novela.
Jesús Sánchez Adalid no tiene una historia que contar en este libro y sí una interesante crónica general de la época y específica de las reducciones jesuísticas de Paraguay, por tanto, podría haberse decidido por un ensayo en toda regla, pero no, optó por la novela, y así el libro se resiente de una estructura forzada que no le corresponde, a pesar de que su prosa explícita y sobria resulta casi en todo momento plácida.
Y si el autor elige la novela en vez del ensayo será acaso porque este formato le seduce más que el otro y para aporvechar el tirón de su anterior y exitosa novela EL MOZÁRABE ( 2001 ). Estamos ante una moda, el de la novela histórica, comprensible: a muchos les gusta adentrarse con un cierto rigor en los conocimientos de una época determinada de la mano de una trama que les haga como de guía turístico amable y complaciente por los escenarios de la Historia. Por tanto, tal vez, esa trama o argumento o, en sí, novela, es lo de menos; si el guía se limita a hacer su trabajo y punto, tampoco vamos a exigirle concesiones extras de tipo literario. Este es el caso de LA TIERRA SIN MAL ( 2003 ), donde el inicio de algunos capítulos resulta en exceso repetitivo, una descripción de lugar con los mismos ingredientes cada vez: la materialidad del paisaje sumida en las leyes de la naturaleza y el clima, como escenario propicio por donde empezarán a deambular al momento los personajes. Los diálogos, bastante abundantes, tienen un cariz teatral que les resta naturalidad y por tanto credibilidad. Y el argumento flojea precisamente por estar supeditado al escenario histórico, que prevalece por regla general.
Para encarnar los contrastes y conflictos entre actitudes e intereses que confluyeron y al fin arruinaron las misiones que los jesuitas implantaron en tierras inhóspitas de Paraguay con un espíritu francamente encomiable respecto a sus semejantes, los indios guaraníes de aquellas regiones, Sánchez Adalid nos presenta en sus respectivos ámbitos españoles dos personajes protagonistas que más tarde partirán hacia América con unos ideales opuestos: Tomás Llera, el joven e ingenuo soldado aventurero en busca de gloria y fortuna a cualquier precio, y Enrique Madrigal, misionero comprometido con la defensa de los indígenas explotados en Índias. De este modo aprovecha el autor las peripecias primero por separado de tales personajes para ir desmenuzando la bien documentada crónica de principios del siglo XVII en una España muy orientada hacia el Imperio consolidado ya en América. Una crónica amplia, rica y veraz que transcurre por muy diferentes escenarios, como la Sevilla gran capital del mundo Hispano, el Madrid de los Austrias o la Salamanca universitaria. Pero una crónica también limitada y parcial, pues, por ejemplo, omite en todo momento cualquier referencia a la Inquisición, que causaba estragos con su locura y sinrazón entre muchos pobres desgraciados siempre inocentes. Más adelante la crónica prosigue recreándose acompañando a los dos mencionados personajes en su viaje hacia América y ya en el continente con sus aventuras y desventuras por el Brasil y Paraguay.
Pero donde hace hincapié el autor es en la descripción de las llamadas reducciones de los jesuitas, unas misiones implantadas con sacrificio extremo en lugares recónditos de las selvas, donde en nombre del cristianismo y la evangelización mejor entendidos, se daba amparo y refugio a los índios del lugar protegiéndoles primeramente de las expediciones que se organizaban para hacerles presos y esclavizarlos. En una sociedad como la de la época en sudamérica, tan esclavista y explotadora, esas comunidades organizadas por unos cuantos monjes idealistas y obstinados en sus buenas intenciones, resultaban unos idílicos oasis de fraternidad en medio de tantos abusos y crueldades. La convivencia se basaba en el respeto mutuo, en la condición igualitaria entre las personas y el trabajo comunitario, en la confluencia de creencias religiosas y míticas de diferentes culturas en torno a los iconos y tradiciones del cristianismo, asimilando cultos sin imposiciones ni docmatismos severos. Además se adoctrinaba a los índios en las tareas de agricultura y ganadería y demás oficios prácticos, como en las artes y artesanías, y para tal fin eran enviados expresamente a las misiones también algunos laicos de buena voluntad, maestros en distintas disciplinas como la talla, la pintura, la construcción de instrumenos musicales y especialmente el canto y la música, a la cual los guaraníes se aficionaban con gran devoción y demostrando buenas aptitudes.
Jesús Sánchez Adalid ( en la foto firmando ejemplares de LA TIERRA SIN MAL ) nació en 1962, que no es un año cualquiera, en Villanueva de la Sierra ( Badajoz ).
Estudió Derecho, se hizo juez y ejerció este trascendente cargo dos años, hasta que se pasó a los asuntos del Señor, estudió Teología, Derecho Canónico y se hizo cura. Entre su obra anterior destaca la novela EL MOZÁRABE ( 2001 ). Recientemente acaba de publicar su última novela EL CAUTIVO ( 2005 ), también, cómo no, histórica. Para escribir LA TIERRA SIN MAL, Sánchez Adalid realizó una labor exhaustiva de investigación viajando a los escenarios principales de su obra y revisando archivos y publicaciones de la época que relata, como no puede ser de otro modo.

Portada de la novela, de Ediciones B, s.a. 2003. Autor: Jesús Sánchez Adalid. La bonita y dramática ilustración de la cubierta corresponde a un Mural de Diego Rivera titulado: Llegada de los españoles a Veracruz, pintado en 1951, que se expone en el Palacio Nacional de México, en donde se aprecia la tremenda explotación de los naturales de las Índias por parte de los conquistadores.
Y si el autor elige la novela en vez del ensayo será acaso porque este formato le seduce más que el otro y para aporvechar el tirón de su anterior y exitosa novela EL MOZÁRABE ( 2001 ). Estamos ante una moda, el de la novela histórica, comprensible: a muchos les gusta adentrarse con un cierto rigor en los conocimientos de una época determinada de la mano de una trama que les haga como de guía turístico amable y complaciente por los escenarios de la Historia. Por tanto, tal vez, esa trama o argumento o, en sí, novela, es lo de menos; si el guía se limita a hacer su trabajo y punto, tampoco vamos a exigirle concesiones extras de tipo literario. Este es el caso de LA TIERRA SIN MAL ( 2003 ), donde el inicio de algunos capítulos resulta en exceso repetitivo, una descripción de lugar con los mismos ingredientes cada vez: la materialidad del paisaje sumida en las leyes de la naturaleza y el clima, como escenario propicio por donde empezarán a deambular al momento los personajes. Los diálogos, bastante abundantes, tienen un cariz teatral que les resta naturalidad y por tanto credibilidad. Y el argumento flojea precisamente por estar supeditado al escenario histórico, que prevalece por regla general.
Para encarnar los contrastes y conflictos entre actitudes e intereses que confluyeron y al fin arruinaron las misiones que los jesuitas implantaron en tierras inhóspitas de Paraguay con un espíritu francamente encomiable respecto a sus semejantes, los indios guaraníes de aquellas regiones, Sánchez Adalid nos presenta en sus respectivos ámbitos españoles dos personajes protagonistas que más tarde partirán hacia América con unos ideales opuestos: Tomás Llera, el joven e ingenuo soldado aventurero en busca de gloria y fortuna a cualquier precio, y Enrique Madrigal, misionero comprometido con la defensa de los indígenas explotados en Índias. De este modo aprovecha el autor las peripecias primero por separado de tales personajes para ir desmenuzando la bien documentada crónica de principios del siglo XVII en una España muy orientada hacia el Imperio consolidado ya en América. Una crónica amplia, rica y veraz que transcurre por muy diferentes escenarios, como la Sevilla gran capital del mundo Hispano, el Madrid de los Austrias o la Salamanca universitaria. Pero una crónica también limitada y parcial, pues, por ejemplo, omite en todo momento cualquier referencia a la Inquisición, que causaba estragos con su locura y sinrazón entre muchos pobres desgraciados siempre inocentes. Más adelante la crónica prosigue recreándose acompañando a los dos mencionados personajes en su viaje hacia América y ya en el continente con sus aventuras y desventuras por el Brasil y Paraguay.
Pero donde hace hincapié el autor es en la descripción de las llamadas reducciones de los jesuitas, unas misiones implantadas con sacrificio extremo en lugares recónditos de las selvas, donde en nombre del cristianismo y la evangelización mejor entendidos, se daba amparo y refugio a los índios del lugar protegiéndoles primeramente de las expediciones que se organizaban para hacerles presos y esclavizarlos. En una sociedad como la de la época en sudamérica, tan esclavista y explotadora, esas comunidades organizadas por unos cuantos monjes idealistas y obstinados en sus buenas intenciones, resultaban unos idílicos oasis de fraternidad en medio de tantos abusos y crueldades. La convivencia se basaba en el respeto mutuo, en la condición igualitaria entre las personas y el trabajo comunitario, en la confluencia de creencias religiosas y míticas de diferentes culturas en torno a los iconos y tradiciones del cristianismo, asimilando cultos sin imposiciones ni docmatismos severos. Además se adoctrinaba a los índios en las tareas de agricultura y ganadería y demás oficios prácticos, como en las artes y artesanías, y para tal fin eran enviados expresamente a las misiones también algunos laicos de buena voluntad, maestros en distintas disciplinas como la talla, la pintura, la construcción de instrumenos musicales y especialmente el canto y la música, a la cual los guaraníes se aficionaban con gran devoción y demostrando buenas aptitudes.
Jesús Sánchez Adalid ( en la foto firmando ejemplares de LA TIERRA SIN MAL ) nació en 1962, que no es un año cualquiera, en Villanueva de la Sierra ( Badajoz ).
Estudió Derecho, se hizo juez y ejerció este trascendente cargo dos años, hasta que se pasó a los asuntos del Señor, estudió Teología, Derecho Canónico y se hizo cura. Entre su obra anterior destaca la novela EL MOZÁRABE ( 2001 ). Recientemente acaba de publicar su última novela EL CAUTIVO ( 2005 ), también, cómo no, histórica. Para escribir LA TIERRA SIN MAL, Sánchez Adalid realizó una labor exhaustiva de investigación viajando a los escenarios principales de su obra y revisando archivos y publicaciones de la época que relata, como no puede ser de otro modo.
Portada de la novela, de Ediciones B, s.a. 2003. Autor: Jesús Sánchez Adalid. La bonita y dramática ilustración de la cubierta corresponde a un Mural de Diego Rivera titulado: Llegada de los españoles a Veracruz, pintado en 1951, que se expone en el Palacio Nacional de México, en donde se aprecia la tremenda explotación de los naturales de las Índias por parte de los conquistadores.
MUERE UN GRAN ESCRITOR. JESÚS MONCADA.

Murió ayer, 13 de junio, a los 63 años, víctima de cáncer de pulmón, el gran escritor aragonés en lengua catalana JESÚS MONCADA.Sirva esta breve nota de homenaje provisional a la espera de un texto más extenso dedicado a alguna de sus meritorias y reconocidas obras. He disfrutado leyéndole, autor a la vez próximo y ameno como profundo y sensible, especialmente dotado para la sublimación de lo cotidiano. Descanse en paz.
LA AVENTURA EQUINOCCIAL DE LOPE DE AGUIRRE. Gloria y tragedia en el Nuevo Mundo.
Hace años, que yo sepa, que no se reeditan, salvo algunas excepciones en colecciones de bolsillo ( que también están ya desapareciendo en favor de otros autores más de moda ), las obras de R.J. SENDER (foto de la derecha).
Sería muy interesante una recopilación de sus mejores títulos agrupados en unas " obras escogidas " o por el estilo, debidamente presentadas, para fruición de sus antiguos lectores, entre los que me cuento, y para ser descubiertas tal vez por nuevas generaciones de lectores que las desconocen y por tanto no han tenido oportunidad de disfrutarlas. En esta recopilación, a mi entender, no podría faltar la novela que me propongo reseñar en este artículo y que me temo se encuentra completamente descatalogada de los circuitos editoriales actuales y por eso resulta imposible de encontrar en nueva edición, no así en antiguas, ya sea en bibliotecas o librerías especializadas.
Se trata de un gran libro de aventuras, como su título indica, pero que además, y sobre todo, engloba otros géneros, como el histórico, tan en boga hoy en día, el documental, el thriller sicológico y la crónica de una época difícil y trágica pero apasionante como fue el encuentro del mundo Europeo ( España ) con el mundo aborigen de América del Sur, y la exploración y conquista de este continente.
La novela, basada en hechos reales históricamente documentados, relata la expedicón que en 1560 partió desde tierras del Perú y se embarcó en el rio Marañón para seguir su curso adentrándose en las selvas en busca del mito de El Dorado, la ciudad mágica repleta de oro y riquezas que en esa época constituía uno de los grandes retos para los conquistadores ansiosos de gloria. Formaban el contingente trescientos soldados españoles, trescientos servidores indígenas y unos veinte negros, embarcados en dos bergantines y nueve chatas para transportar los caballos y el ganado para disponer de carne fresca, y varias canoas donde viajaban los indios. Mandaba la expedición el Capitán Pedro De Ursúa, que a su vez había obtenido el encargo y la autorización del Virrey Cañete.
Transcurriendo las jornadas cada vez más alejados de toda civilización, sin contacto alguno posible con las autoridades del Virreinato u otras jurisdicciones cristianas, expuestos a los rigores del clima extremo de calor y humedad del rio, a los insectos que los mortifican y demás penalidades propias de la estrecha convivencia en los bergantines y de la selva misma, como los dardos envenenados que les lanzaban los salvajes desde la espesura, fueron contándose múltiples bajas por enfermedad y fallecimiento y pronto el ánimo en la expedición se enrareció y emponzoñó de tal modo que que la semilla del motín y la rebelión empezó a germinar. Empezaron a formarse facciones y grupos contrarios, cada cual conspirando en secreto y con cautela pues, en plena campaña y con esas túrbias intenciones, una confianza en falso podía resultar fatal. Los soldados provenían en su mayoría de tropas excedentes, irregulares y conflictivas, eran gente aventurera, ruda y acostumbrada a las pendencias y la sangre, que el Virrey Cañete le endosó a Ursúa y demás hidalgos al mando, para desprenderse en lo posible de ellos y sanear los cuarteles.
Y entre estos soldados de tal catadura se encontraba Lope De Aguirre, con cerca de cincuenta años, pequeño de cuerpo y mermado por algunas heridas y lesiones de guerra, resentido, amargado y desengañado de todo pues al cabo de casi tres décadas de rigores militares y muchas y agotadoras refriegas en Las Indias, no había alcanzado ninguna gloria ni fortuna ni reconocimiento, aunque a su entender acumulaba tantos o más méritos que otros mejor encumbrados. Ese desencanto profundo de la persona que entra en la madurez, cuyos prolongados esfuerzos no le han bastado para acomodarse en la vida, es perfectamente extrapolable a cualquier época y por supuesto a la actual, y deriva en una sicología abrupta propicia tanto a la melancolía y la apatía, como al despecho irreverente y activo. Esa es una de las principales claves para explicarse esta y tantas otras historias tremendas. Lope De Aguirre había nacido en Oñate, Guipuzcoa, entre los años 1511 y 1515. Más tarde se trasladó a andalucía, donde vivió un tiempo y aprendió el oficio de domador de caballos, antes de embarcarse hacia América cuando contaba unos veinte años. En la expedición le acompañaba su hija adolescente y mestiza Elvira, única persona en el mundo por la que profesaba algo de cariño.

Edición de 1982, Editorial Magisterio Español, s.a. Colección Novelas y cuentos. Serie Literatura Española del Siglo XX. Copyright 1962, Ramón J. Sender.
Ramón J. Sender nos introduce en esta historia de intriga, continuas y sucesivas conjuras, traiciones, conspiraciones, asesinatos, lealtades y deslealtades, caos y terror, con una sencillez admirable y claridad de conceptos asombrosa, porque a la vez va construyendo una atmósfera densa donde confluye toda la tragedia de la condición humana acorralada contra la adversidad. Sender consigue que nos encontremos inmersos tanto en la sicología tenebrosa de personajes que matan y mueren en pugna por la pura supervivencia pero también por la dignidad y el honor corrompidos, como además nos hace percibir con toda nitidez el ámbito tangible y en ocasiones claustrófobico de la selva amazónica, tan exhuberante de vida y misterios que se nos desvelan acompasados al relato.
Con la expedición ya desmembrada y andrajosa, sumida en el hambre y las penalidades, perdidos en medio de la amazonia y con el objetivo de El Dorado desvanecido, después de muchas muertes y algunas alternancias de poder, habiéndose mantenido en principio alejado de las rebeliones pero acechando e instigando en un segundo plano, Lope De Aguirre se alza con el mando. Todo el resentimiento acumulado a lo largo de su vida al servicio infructuoso de la causa de La Conquista, combinado con el desenfreno de una dinámica cruenta, le incita a proclamarse independiente de la Corona de España, encarnada esa época en el joven Felipe II. Lope De Aguirre lanza proclamas contra el Rey y contra España, hace jurar las mismas a sus hombres e instaura un régmen dictatorial incontestable y terrorífico. A pesar de todos los inconvenientes, la expedición consigue alcanzar la desembocadura del rio, casi un año dspués de haber partido, y navegar por mar hasta la isla Margarita, ocpada ya por españoles, que la invade y somete en un clima de locura, proclamas políticas y violencia y crueldad gratuitas. Más tarde, con una tropa muy inestable de deserciones y nuevos reclutamientos, regresa de nuevo al continente por la zona de la actual Venezuela y se adentra en tierrra con la idea patética de reconquistar para sí y contra el Rey todos los territorios hasta el Perú.
Antes de morir a tiros de arcabuz disparados por sus propios hombres, cuando ya su ejército se encuentra en desbandada ante las fuerzas leales que le han salido al paso, Lope De Aguirre, viéndose perdido, mata a puñaladas a su propia hija para que no acabe siendo "colchón de rufianes ".

El autor consigue integrar en esta obra, en torno al relato de acción y aventura, unas reflexiones nítidas respecto al poder, al desencanto y la ambición, a los ideales perdidos y la frustración, con una maestría basada en la naturalidad, que muy pocos como Sender dominan. Es una historia, por otro lado, tristemente premonitoria del devenir futuro que le esperaba a América Latina en los próximos siglos, tan castigada por desafueros e ideales traicionados.
Sería muy interesante una recopilación de sus mejores títulos agrupados en unas " obras escogidas " o por el estilo, debidamente presentadas, para fruición de sus antiguos lectores, entre los que me cuento, y para ser descubiertas tal vez por nuevas generaciones de lectores que las desconocen y por tanto no han tenido oportunidad de disfrutarlas. En esta recopilación, a mi entender, no podría faltar la novela que me propongo reseñar en este artículo y que me temo se encuentra completamente descatalogada de los circuitos editoriales actuales y por eso resulta imposible de encontrar en nueva edición, no así en antiguas, ya sea en bibliotecas o librerías especializadas.Se trata de un gran libro de aventuras, como su título indica, pero que además, y sobre todo, engloba otros géneros, como el histórico, tan en boga hoy en día, el documental, el thriller sicológico y la crónica de una época difícil y trágica pero apasionante como fue el encuentro del mundo Europeo ( España ) con el mundo aborigen de América del Sur, y la exploración y conquista de este continente.
La novela, basada en hechos reales históricamente documentados, relata la expedicón que en 1560 partió desde tierras del Perú y se embarcó en el rio Marañón para seguir su curso adentrándose en las selvas en busca del mito de El Dorado, la ciudad mágica repleta de oro y riquezas que en esa época constituía uno de los grandes retos para los conquistadores ansiosos de gloria. Formaban el contingente trescientos soldados españoles, trescientos servidores indígenas y unos veinte negros, embarcados en dos bergantines y nueve chatas para transportar los caballos y el ganado para disponer de carne fresca, y varias canoas donde viajaban los indios. Mandaba la expedición el Capitán Pedro De Ursúa, que a su vez había obtenido el encargo y la autorización del Virrey Cañete.
Transcurriendo las jornadas cada vez más alejados de toda civilización, sin contacto alguno posible con las autoridades del Virreinato u otras jurisdicciones cristianas, expuestos a los rigores del clima extremo de calor y humedad del rio, a los insectos que los mortifican y demás penalidades propias de la estrecha convivencia en los bergantines y de la selva misma, como los dardos envenenados que les lanzaban los salvajes desde la espesura, fueron contándose múltiples bajas por enfermedad y fallecimiento y pronto el ánimo en la expedición se enrareció y emponzoñó de tal modo que que la semilla del motín y la rebelión empezó a germinar. Empezaron a formarse facciones y grupos contrarios, cada cual conspirando en secreto y con cautela pues, en plena campaña y con esas túrbias intenciones, una confianza en falso podía resultar fatal. Los soldados provenían en su mayoría de tropas excedentes, irregulares y conflictivas, eran gente aventurera, ruda y acostumbrada a las pendencias y la sangre, que el Virrey Cañete le endosó a Ursúa y demás hidalgos al mando, para desprenderse en lo posible de ellos y sanear los cuarteles.
Y entre estos soldados de tal catadura se encontraba Lope De Aguirre, con cerca de cincuenta años, pequeño de cuerpo y mermado por algunas heridas y lesiones de guerra, resentido, amargado y desengañado de todo pues al cabo de casi tres décadas de rigores militares y muchas y agotadoras refriegas en Las Indias, no había alcanzado ninguna gloria ni fortuna ni reconocimiento, aunque a su entender acumulaba tantos o más méritos que otros mejor encumbrados. Ese desencanto profundo de la persona que entra en la madurez, cuyos prolongados esfuerzos no le han bastado para acomodarse en la vida, es perfectamente extrapolable a cualquier época y por supuesto a la actual, y deriva en una sicología abrupta propicia tanto a la melancolía y la apatía, como al despecho irreverente y activo. Esa es una de las principales claves para explicarse esta y tantas otras historias tremendas. Lope De Aguirre había nacido en Oñate, Guipuzcoa, entre los años 1511 y 1515. Más tarde se trasladó a andalucía, donde vivió un tiempo y aprendió el oficio de domador de caballos, antes de embarcarse hacia América cuando contaba unos veinte años. En la expedición le acompañaba su hija adolescente y mestiza Elvira, única persona en el mundo por la que profesaba algo de cariño.

Edición de 1982, Editorial Magisterio Español, s.a. Colección Novelas y cuentos. Serie Literatura Española del Siglo XX. Copyright 1962, Ramón J. Sender.
Ramón J. Sender nos introduce en esta historia de intriga, continuas y sucesivas conjuras, traiciones, conspiraciones, asesinatos, lealtades y deslealtades, caos y terror, con una sencillez admirable y claridad de conceptos asombrosa, porque a la vez va construyendo una atmósfera densa donde confluye toda la tragedia de la condición humana acorralada contra la adversidad. Sender consigue que nos encontremos inmersos tanto en la sicología tenebrosa de personajes que matan y mueren en pugna por la pura supervivencia pero también por la dignidad y el honor corrompidos, como además nos hace percibir con toda nitidez el ámbito tangible y en ocasiones claustrófobico de la selva amazónica, tan exhuberante de vida y misterios que se nos desvelan acompasados al relato.
Con la expedición ya desmembrada y andrajosa, sumida en el hambre y las penalidades, perdidos en medio de la amazonia y con el objetivo de El Dorado desvanecido, después de muchas muertes y algunas alternancias de poder, habiéndose mantenido en principio alejado de las rebeliones pero acechando e instigando en un segundo plano, Lope De Aguirre se alza con el mando. Todo el resentimiento acumulado a lo largo de su vida al servicio infructuoso de la causa de La Conquista, combinado con el desenfreno de una dinámica cruenta, le incita a proclamarse independiente de la Corona de España, encarnada esa época en el joven Felipe II. Lope De Aguirre lanza proclamas contra el Rey y contra España, hace jurar las mismas a sus hombres e instaura un régmen dictatorial incontestable y terrorífico. A pesar de todos los inconvenientes, la expedición consigue alcanzar la desembocadura del rio, casi un año dspués de haber partido, y navegar por mar hasta la isla Margarita, ocpada ya por españoles, que la invade y somete en un clima de locura, proclamas políticas y violencia y crueldad gratuitas. Más tarde, con una tropa muy inestable de deserciones y nuevos reclutamientos, regresa de nuevo al continente por la zona de la actual Venezuela y se adentra en tierrra con la idea patética de reconquistar para sí y contra el Rey todos los territorios hasta el Perú.
Antes de morir a tiros de arcabuz disparados por sus propios hombres, cuando ya su ejército se encuentra en desbandada ante las fuerzas leales que le han salido al paso, Lope De Aguirre, viéndose perdido, mata a puñaladas a su propia hija para que no acabe siendo "colchón de rufianes ".

El autor consigue integrar en esta obra, en torno al relato de acción y aventura, unas reflexiones nítidas respecto al poder, al desencanto y la ambición, a los ideales perdidos y la frustración, con una maestría basada en la naturalidad, que muy pocos como Sender dominan. Es una historia, por otro lado, tristemente premonitoria del devenir futuro que le esperaba a América Latina en los próximos siglos, tan castigada por desafueros e ideales traicionados.
EJEMPLO DE LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y DE PLURALIDAD.
Con unas cuantas semanas de retraso, pero me gustaría presentar esta portada de la revista satírica EL JUEVES, de la semana en que se murió el anterior Papa. Todos recordamos la avalancha mediática de esos días y el tono reverente y tan católicamente correcto que prevaleció. Pues bien, este es un magnífico ejemplo de otro punto de vista.
Cuando vi esta portada en un quiosco, me sentí orgulloso de ser ciudadano de este pais.

Cuando vi esta portada en un quiosco, me sentí orgulloso de ser ciudadano de este pais.

POR CULPA DEL FORMATO.
Un día de estos entré a una librería para ojear novedades, pero sobre todo interesado en la última novela de juan Marsé: "Canciones de amor en Lolitas´s Club" (2005), de la que traía buenas referencias. Además, a Juan Marsé le tengo una especial consideración desde que leí "Últimas tardes con Teresa" (1966), obra maestra auténtica que otro día comentaremos. Bueno, pues encontré el libro en cuestión, me lo llevo a las manos, 26 x 15 cm, ( ¿tan grande? ), encuadernación rústica, una portada a mi entender poco afortunada, pero es que lo abro y, me lo temía, gran letra muy separada ocupando muy poca página, de cada una de las 272 que forman el libro, o sería más acertado decir que forman el fraude. Porque no se me ocurre otro modo de denominar este tipo de formatos injustificados, si no es para, precisamente, justificar los 20 euros del precio. Siempre me he resistido en literatura a relacionar tamaño-precio-calidad. Un libro jamás debería venderse a tanto la página, pero parece que sí, y los primeros que fomentan esa mala costumbre son las propias editoriales, en este caso Lumen, s.a. Me fastidian estas tomaduras de pelo hasta el punto de que no compré el libro, a pesar de interesarme. Esperaré el tiempo necesario la edición de bolsillo o alguna otra más atenta con los lectores, con una relación tamaño-letra-páginas-precio mejor proporcionada. A ver si cunde el ejemplo.
BIEN ESCRITO.
Demasiadas veces hemos escuchado y ( peor ) leído en referencia a un libro, del género que sea, preferentemente literatura de ficción, la frase " ...está bien escrito", como gran y a veces único argumento que lo cualifica. ¿Qué debemos entender ante tal afirmación? ¿Acaso que el texto está exento de faltas de ortografía, gramática, sintaxis y demás reglamentación en torno al idioma? Claro que no, pues a un libro publicado se le supone unos mínimos de proceso de corrección que debería librarle de entrada de ese tipo de erratas. Entonces ¿a qué se refieren con el susodicho "bien escrito"? Tal vez, como atenuante, deberemos remitirnos a esa célebre aseveración tan española del "yo ya me entiendo", que se utiliza como digno parche dialéctico cuando la impotencia por no hacerse entender debidamente, ante cualquier asunto, nos invade, en plena conversación de índole informal. Pero en este caso, señores, me temo que con el "yo ya me entiendo"no basta. Habría que esforzarse un poquito más para razonar y clarificar las ideas o argumentos que a uno le fluyan en los sesos. ¿Ustedes se imaginan un comentario serio y responsable sobre un cuadro al óleo como "bien pintado", o sobre una música como "bien compuesta", o sobre un automóvil como "bien fabricado"? Pues eso.
LA ESPECIE ELEGIDA. Una amena y precisa introducción a la paleo-antropología.
Para ser un libro científico, aunque dirigido a un público poco iniciado, o directamente profano, a pesar de su antiguedad ( 1998 ) sigue resultando plenamente vigente, primero porque la paleontología y la antropología son ciencias con un avance necesariamente sosegado, y segundo porque el principal mérito del libro, a mi entender, es el cariz reflexivo que lo impregna, un liviano toque filisófico que le distingue de otros libros similares, meramente divulgativos. Un enfoque muy acertado, pues ese toque filosófico mencionado, debería considerarse inherente a la materia que trata la obra: el largo camino de la evolución humana en la prehistoria, con las influencias principales que la moldearon, como los grandes cambios climáticos y geológicos. La autoría la comparten dos grandes especialistas españoles como son JUAN LUIS ARSUAGA e IGNACIO MARTINEZ, con unas ilustraciones magníficas de MAURICIO ANTÓN.

Edición de bolsillo de Ediciones Temas de hoy.
Colección Booket. Quinta edición. 2003. 341 páginas.
Extracto de la contraportada:
¿ Es el hombre " la especie elegida ", la consecuencia necesaria de la larga marcha de la evolución ? ¿ Es, por el contrario, un accidente, el resultado de una de tantas opciones posibles en la historia de la vida ? ¿ Qué fue antes, un ser bípedo o un ser inteligente ? ¿ Desde cuándo hablan los seres humanos ? ¿ Eran monógamos nuestros antepasados, cómo vivían, de qué se alimentaban ? ¿Es nuestro cerebro el mayor de entre los de todos los homínidos ? Este libro ha sido concebido para dar respuesta a éstas y a muchas otras preguntas acerca de nuestros orígenes.
Sin duda el tema es apasionante y el libro en sí completamente recomendable, a poco que uno no se mantenga ajeno por completo a su esencia misma que no es otra que la de sus antepasados. Es asombroso cómo la perspectiva de la prehistoria resulta muy válida para aprender a relativizar problemáticas cotidianas actuales. En definitiva, un libro para leer con tranquilidad y la mente bien abierta.

Edición de bolsillo de Ediciones Temas de hoy.
Colección Booket. Quinta edición. 2003. 341 páginas.
Extracto de la contraportada:
¿ Es el hombre " la especie elegida ", la consecuencia necesaria de la larga marcha de la evolución ? ¿ Es, por el contrario, un accidente, el resultado de una de tantas opciones posibles en la historia de la vida ? ¿ Qué fue antes, un ser bípedo o un ser inteligente ? ¿ Desde cuándo hablan los seres humanos ? ¿ Eran monógamos nuestros antepasados, cómo vivían, de qué se alimentaban ? ¿Es nuestro cerebro el mayor de entre los de todos los homínidos ? Este libro ha sido concebido para dar respuesta a éstas y a muchas otras preguntas acerca de nuestros orígenes.
Sin duda el tema es apasionante y el libro en sí completamente recomendable, a poco que uno no se mantenga ajeno por completo a su esencia misma que no es otra que la de sus antepasados. Es asombroso cómo la perspectiva de la prehistoria resulta muy válida para aprender a relativizar problemáticas cotidianas actuales. En definitiva, un libro para leer con tranquilidad y la mente bien abierta.
Parcela de cielo. Preámbulo.
Parcela de cielo es el título provisional para siempre de la crónica de una ausencia de libertad injusta y la ansiedad por recuperarla. En un mundo actual donde lo superfluo se ha magnificado hasta el delirio y cada cual acumula paranoias acuciado por necesidades prescindibles, puede resultar conveniente a veces recuperar las referencias primarias y elementales, como el valor de la salud, como el valor de la libertad, concepto este último demasiado ambiguo y cuestionable, a menos que se parta del criterio estricto de alguien recluido en un penal.
No es una novela. Es una simple crónica basada en hechos reales acaecidos a primeros de los ochenta en Tenerife. Fue escrita hace ya algunos años con la intención de rescatar del olvido sobre todo sensaciones, un estado de efervescencia anímica acuciante y sin embargo reprimido. Voy a respetar, por tanto, el original con todos sus defectos y limitaciones, con la esperanza de no traicionar su espíritu.
Reconozco el escaso interés que puede suscitar una narración de este tipo, con un ritmo irregular, ausencia casi completa de personajes identificables o perdurables, un ámbito en general tan árido y desnudo, sin nombres propios, sin fechas, sin apenas descripciones personales... Aun así me propongo colgar algunos capítulos por mero reconocimiento al impacto que esas vivencias representaron para el autor y protagonista en aquella época personal convulsa.
En síntesis la historia trata de los avatares de un preso militar español a principios de la democracia, el proyecto y arriesgada consumación de su fuga y el periplo posterior donde predominan aspectos imprevistos fruto de la propia dinámica de los hechos, que le llevará a recalar como polizón en un mercante soviético y a una corta pero accidentada estancia en la Cuba Castrista de la época, previa al regreso problemático a España, donde ya no sabrá encontrar referencias de identidad ni afectivas vinculadas a un pasado, anterior a su incorporación a filas, que siempre se le manifestó incordiante y que se presenta como contrapunto oportuno en diversas fases del relato, otrogándoles categoría de paradigma de libertad a unos episodios sin relevancia intrínseca.
La línea general de la que se imbuye la crónica es una serie de reflexiones sobre la libertad, enfrentada a sí misma en forma de sus distintos y múltiples grados que en todo caso la restringen y desvirtúan. El enfoque ideológico y moral por parte del autor es necesariamente crítico con las instituciones armadas y su despotismo inherente, aunque también con otras formas de comportamiento personal que, a veces bajo la penosa máscara de una altivez rebotada en mil complejos y frustraciones, le corroe a uno mismo hasta la pérdida absoluta de sus coordenadas vitales.
No es una novela. Es una simple crónica basada en hechos reales acaecidos a primeros de los ochenta en Tenerife. Fue escrita hace ya algunos años con la intención de rescatar del olvido sobre todo sensaciones, un estado de efervescencia anímica acuciante y sin embargo reprimido. Voy a respetar, por tanto, el original con todos sus defectos y limitaciones, con la esperanza de no traicionar su espíritu.
Reconozco el escaso interés que puede suscitar una narración de este tipo, con un ritmo irregular, ausencia casi completa de personajes identificables o perdurables, un ámbito en general tan árido y desnudo, sin nombres propios, sin fechas, sin apenas descripciones personales... Aun así me propongo colgar algunos capítulos por mero reconocimiento al impacto que esas vivencias representaron para el autor y protagonista en aquella época personal convulsa.
En síntesis la historia trata de los avatares de un preso militar español a principios de la democracia, el proyecto y arriesgada consumación de su fuga y el periplo posterior donde predominan aspectos imprevistos fruto de la propia dinámica de los hechos, que le llevará a recalar como polizón en un mercante soviético y a una corta pero accidentada estancia en la Cuba Castrista de la época, previa al regreso problemático a España, donde ya no sabrá encontrar referencias de identidad ni afectivas vinculadas a un pasado, anterior a su incorporación a filas, que siempre se le manifestó incordiante y que se presenta como contrapunto oportuno en diversas fases del relato, otrogándoles categoría de paradigma de libertad a unos episodios sin relevancia intrínseca.
La línea general de la que se imbuye la crónica es una serie de reflexiones sobre la libertad, enfrentada a sí misma en forma de sus distintos y múltiples grados que en todo caso la restringen y desvirtúan. El enfoque ideológico y moral por parte del autor es necesariamente crítico con las instituciones armadas y su despotismo inherente, aunque también con otras formas de comportamiento personal que, a veces bajo la penosa máscara de una altivez rebotada en mil complejos y frustraciones, le corroe a uno mismo hasta la pérdida absoluta de sus coordenadas vitales.
PARCELA DE CIELO. El Castillo.
El interno ha detenido sus pasos y alza la vista hacia la parcela de cielo restringida por el perímtro escabroso de los muros y sus perfiles superiores, en el patio del pabellón de tropa.
Una vaga intuición le ha indicado que tal vez ahora se deje observar el cernícalo habitual en ese cielo del Castillo, con su peculiar ala izquierda maltrecha, mermada, que no le impide trazar las raudas piruetas aéreas con total señorío y desenvoltura. Pero no, el ave no asoma hoy tampoco. No puede andar lejos, ésta es su zona de oteo predilecta; un momento u otro surcará la parcela, una y tantas veces, a lo suyo, planeando, virando, incluso parándose en el aire. Es un cielo ahora apenas azul, con unas nubes difusas, muy altas: tan pronto asemeja infinita expansión y profundidad como aparece obturado, opaco a partir de un plano próximo, se diría que pintado en un hipotético techo del patio. ¿Cual de las dos impresiones es el efecto óptico y cual es la realidad? Si pasara el cenícalo la parcela recobraría al instante sus magnitudes propias, estabilizadas; la rapaz posee ese don, deshace equívocos, restaura referencias y, a la vez, prodiga sugerencias.
Pero ni un extraviado gorrión. Hace unas horas la parcela era un inexorable fulgor, imposible de encarar, quién lo diría ya, prematura sumisión al prematuro atardecer. Pronto se mostrará acaso salpicada de estrellas recónditas, densa y diáfana, cuando el cielo nocturno manifieste intacto su despliegue ancestral. Y unos minutos, también la luna cruzará la parcela. Es probable que el recluso tampoco acierte a contemplarla.
Lleva nombre de santo insigne, pare de la Virgen, este penal militar en una piramidal isla volcánica de esta parte del atlántico, transcurriendo los inicios del verano de mil novecientos ochentaidós. Es el Castillo de San Joaquín, de construcción contemporánea en un enclave singular que en épocas antiguas se habría catalogado como estratégico. Se cimenta en un leve promontorio al borde de una brusca depresión que se desliza extensa hasta el mar a escaso trecho, por un lado. Mientras por el otro, la fachada principal del edificio se encuentra flanqueada en parte por los estriados y profundos barrancos que descienden de cotas superiores, y en parte por la barriada suburbial aposentada a orillas de la carretera con ininterrumpida cuesta que empieza a escalar la isla. El contraste entre las dos zonas contiguas al Castillo, el inmediato este marino y el inmediato oeste escarpado, resulta increíble por demasiado antagónico en el aspecto estético, paisajístico, y demasiado paradigmático bajo un simplificado enfoque clasista-sociológico. Ladera arriba del Castillo, marginado hasta por la también humilde pero altiva y compacta barriada de la carretera, diseminado por las diversas quebradas, se presencia un infortunado enjambre de barracas habitadas por familias enteras, carentes tanto de agua corriente como de electricidad. Confortada resignación y calenturientas inquietudes bajo tejados de placas onduladas de cinc, entre cascotes, chapas oxidadas y paupérrimos gallineros y corrales indiferenciables de las propias viviendas, evitando el fondo de los barrancos en cuya maleza de frondosidad impenetrable pululan ratas colosales. En oposición, ladera abajo del Castillo, residencial urbanismo blanco y sofisticadas, que no menos calenturientas, actitudes arraigadas en el lujo, emanando del ocio rodeado de tupidas alfombras de cesped tierno y piscinitas azules. Más abajo, la ciudad clara desparramada junto al puerto, el océano oscuro plagado de olas segmentadas y espumosas. Una fragancia tibia en la brisa. Y en el confín del horizonte, si la atmósfera es favorable, tal vez la isla de enfrente muestre su silueta.
Una vaga intuición le ha indicado que tal vez ahora se deje observar el cernícalo habitual en ese cielo del Castillo, con su peculiar ala izquierda maltrecha, mermada, que no le impide trazar las raudas piruetas aéreas con total señorío y desenvoltura. Pero no, el ave no asoma hoy tampoco. No puede andar lejos, ésta es su zona de oteo predilecta; un momento u otro surcará la parcela, una y tantas veces, a lo suyo, planeando, virando, incluso parándose en el aire. Es un cielo ahora apenas azul, con unas nubes difusas, muy altas: tan pronto asemeja infinita expansión y profundidad como aparece obturado, opaco a partir de un plano próximo, se diría que pintado en un hipotético techo del patio. ¿Cual de las dos impresiones es el efecto óptico y cual es la realidad? Si pasara el cenícalo la parcela recobraría al instante sus magnitudes propias, estabilizadas; la rapaz posee ese don, deshace equívocos, restaura referencias y, a la vez, prodiga sugerencias.
Pero ni un extraviado gorrión. Hace unas horas la parcela era un inexorable fulgor, imposible de encarar, quién lo diría ya, prematura sumisión al prematuro atardecer. Pronto se mostrará acaso salpicada de estrellas recónditas, densa y diáfana, cuando el cielo nocturno manifieste intacto su despliegue ancestral. Y unos minutos, también la luna cruzará la parcela. Es probable que el recluso tampoco acierte a contemplarla.
Lleva nombre de santo insigne, pare de la Virgen, este penal militar en una piramidal isla volcánica de esta parte del atlántico, transcurriendo los inicios del verano de mil novecientos ochentaidós. Es el Castillo de San Joaquín, de construcción contemporánea en un enclave singular que en épocas antiguas se habría catalogado como estratégico. Se cimenta en un leve promontorio al borde de una brusca depresión que se desliza extensa hasta el mar a escaso trecho, por un lado. Mientras por el otro, la fachada principal del edificio se encuentra flanqueada en parte por los estriados y profundos barrancos que descienden de cotas superiores, y en parte por la barriada suburbial aposentada a orillas de la carretera con ininterrumpida cuesta que empieza a escalar la isla. El contraste entre las dos zonas contiguas al Castillo, el inmediato este marino y el inmediato oeste escarpado, resulta increíble por demasiado antagónico en el aspecto estético, paisajístico, y demasiado paradigmático bajo un simplificado enfoque clasista-sociológico. Ladera arriba del Castillo, marginado hasta por la también humilde pero altiva y compacta barriada de la carretera, diseminado por las diversas quebradas, se presencia un infortunado enjambre de barracas habitadas por familias enteras, carentes tanto de agua corriente como de electricidad. Confortada resignación y calenturientas inquietudes bajo tejados de placas onduladas de cinc, entre cascotes, chapas oxidadas y paupérrimos gallineros y corrales indiferenciables de las propias viviendas, evitando el fondo de los barrancos en cuya maleza de frondosidad impenetrable pululan ratas colosales. En oposición, ladera abajo del Castillo, residencial urbanismo blanco y sofisticadas, que no menos calenturientas, actitudes arraigadas en el lujo, emanando del ocio rodeado de tupidas alfombras de cesped tierno y piscinitas azules. Más abajo, la ciudad clara desparramada junto al puerto, el océano oscuro plagado de olas segmentadas y espumosas. Una fragancia tibia en la brisa. Y en el confín del horizonte, si la atmósfera es favorable, tal vez la isla de enfrente muestre su silueta.
UN REY GOLPE A GOLPE. Biografía no autorizada de Juan Carlos de Borbón.
Nos encontramos ante un libro bastante curioso en tanto que, podríamos decir, nada contra corriente. Una biografía no autorizada del actual Rey de España. Sus referencias editoriales resultan pretendidamente confusas, desde el nombre del autor, el seudónimo Patricia Sverlo, la editorial que consta en la primera página, sin copyright, en francés, Editeur: Miatzen SARL, y la editorial que figura en el lomo y portada, Kalegorria. Está prologado por el periodista vasco Pepe Rei, donde más que presentar el libro, relata sus propios problemas con la justicia por una cuestión, según él, de falta de libertad de expresión.
En cualquier caso, yo encontré el libro por casualidad, estaba a la vista en una librería cualquiera de una ciudad turística de la Costa Brava, y se trataba de una edición traducida al catalán. Por tanto, sin duda debe existir la versión en castellano y parace ser que en euskera.
No voy a entrar en el grado de veracidad del contenido, pues no tengo suficientes conocimientos históricos para tal valoración, pero sí puedo asegurar que está documentado, bien estructurado y bien redactado, y puede resultar interesante para conocer una versión no oficial de la figura del personaje y su entorno personal, social y político.
Temas destacados en esta biografía que a mi entender no deberían ser desconocidos por los españoles, son:
1- La muerte de Alfonso de Borbón, hermano pequeño del Rey, a manos de este, que le disparó un tiro a la cabeza con una pistola automática Long Star del calibre 22, el día 29 de marzo de 1956, en Villa Giralda, Estoril, Portugal, por entonces residencia de los Condes de Barcelona, padres del Rey. Oficialmente ha quedado para la Historia que se trató de un accidente. Las circunstancias reales y detalladas de este supuesto accidente jamás han sido investigadas. En ese trágico día Juan Carlos tenía 18 años, y la víctima, el pobre Alfonso, sólo 14 años.
2- Las implicaciones y responsabilidades auténticas del Rey en el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, pues ha quedado para la Historia la versión de que precisamente el Rey fue el gran salvador de la Democracia aquella larga noche, y sin embargo esta biografía nos explica otra versión en la cual el propio Rey estaba confabulado con los insurrectos, en un entramado de poderes e intenciones complejo pero comprensible en esa temporada de fuerte inestabilidad política en España.
3- Los grandes, secretos y muy lucrativos negocios del Rey, que le han llevado a acuñar una inmensa fortuna personal, a base de aprovecharse de informaciones privilegiadas, influencias de todo tpo en función de su alto cargo y utilizando a su merced la confianza y favores de financieros españoles y personalidades extranjeras. A pesar de ello sigue viviendo ( como un rey ) a costa de los Presupuestos Del Estado, es decir, de los impuestos que los españoles pagamos.
4- No se trata en absoluto de hacer un juicio moral, sino de no escatimar información a los españoles. El Rey Juan Carlos y la Reina Sofía hace años que guardan la apariencia de matrimonio feliz por pura conveniencia de la Institución Monárquica, pero en realidad, la vida conyugal no existe, duermen en habitaciones y plantas separadas y su relación afectiva sencillamente es nula. El desencadenante y causa de esta total ruptura de hecho, fueron las abundantes y reiteradas infidelidades del esposo, muy aficionado a las mujeres y sin demasiados escrúpulos en la manera de conseguirlas cuando se encapricha de ellas. En esta biografía se ofrecen datos detallados de algunos episodios de tales infidelidades, con nombres, apellidos, fechas y lugares, que otorgan muy escaso margen de duda.
Precisamente en aras de una auténtica libertad de expresión, entiendo que este tipo de libros deberían poder publicarse sin tantas precauciones contra una probable ( ¿represión? ) por parte de la ( ¿justicia ?), en un Estado de Derecho donde todo el mundo pueda y deba asumir sus responsabilidades ante las leyes con las mismas garantías jurídicas.

Edición en catalán.
Datos editoriales que constan en la primera página, en francés:
Editeur: Miatzen SARL.
Auteur: Patricia Sverlo.
Couverture: Tram Grafik.
Premiere edition: Aôut 2001.
ISBN: Aôut 2001.
Dipos legal: NA. 2412 - 2001.
Imprès a Gráficas Lizarra.
Reproduzco aquí la presentación del libro IMPRESA EN LA CONTRAPORTADA DEL MISMO, textualmente, traduciéndola al castellano:
"Un rey, golpe por golpe, es el primer intento de aproximación crítica a la figura de Juan Carlos de Borbón y Borbón, actual Rey de España y el tabú informativo más grande del reino. Con inmunidad penal ante cualquier acto delictivo que pudiera cometer, y protegido por los medios de comunicación convencionales como si fuera una especie en peligro de extinción, se han publicado muy pocas cosas con un mínimo de objetividad sobre su persona y sobre sus actuaciones políticas. En esta biografía no autorizada se le presenta como un personaje atraído por el poder desde muy joven, que ha basado su trayectoria vital en salvar los escollos que se le han ido presentando, con el único objetivo de ser rey. Sus grandes hitos en su carrera de monarca, golpe por golpe, han sido: la muerte de su hermano, la traición a su padre, el golpe de Estado del 23-F, la construcción de una importantre fortuna personal, diversas batallas campales para evitar que sus escándolos sexuales vieran la luz, tantas otras para impedir que los problemas de sus " íntimos " fueran tratados con independencia en los tribunales... Todo esto configura un currículum suficiente agitado que no tiene nada que ver con aquel personaje mitificado al que se atribuye, como un gran mérito, el hecho de haber liderado el pacífico proceso de transición democrática. "
En cualquier caso, yo encontré el libro por casualidad, estaba a la vista en una librería cualquiera de una ciudad turística de la Costa Brava, y se trataba de una edición traducida al catalán. Por tanto, sin duda debe existir la versión en castellano y parace ser que en euskera.
No voy a entrar en el grado de veracidad del contenido, pues no tengo suficientes conocimientos históricos para tal valoración, pero sí puedo asegurar que está documentado, bien estructurado y bien redactado, y puede resultar interesante para conocer una versión no oficial de la figura del personaje y su entorno personal, social y político.
Temas destacados en esta biografía que a mi entender no deberían ser desconocidos por los españoles, son:
1- La muerte de Alfonso de Borbón, hermano pequeño del Rey, a manos de este, que le disparó un tiro a la cabeza con una pistola automática Long Star del calibre 22, el día 29 de marzo de 1956, en Villa Giralda, Estoril, Portugal, por entonces residencia de los Condes de Barcelona, padres del Rey. Oficialmente ha quedado para la Historia que se trató de un accidente. Las circunstancias reales y detalladas de este supuesto accidente jamás han sido investigadas. En ese trágico día Juan Carlos tenía 18 años, y la víctima, el pobre Alfonso, sólo 14 años.
2- Las implicaciones y responsabilidades auténticas del Rey en el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, pues ha quedado para la Historia la versión de que precisamente el Rey fue el gran salvador de la Democracia aquella larga noche, y sin embargo esta biografía nos explica otra versión en la cual el propio Rey estaba confabulado con los insurrectos, en un entramado de poderes e intenciones complejo pero comprensible en esa temporada de fuerte inestabilidad política en España.
3- Los grandes, secretos y muy lucrativos negocios del Rey, que le han llevado a acuñar una inmensa fortuna personal, a base de aprovecharse de informaciones privilegiadas, influencias de todo tpo en función de su alto cargo y utilizando a su merced la confianza y favores de financieros españoles y personalidades extranjeras. A pesar de ello sigue viviendo ( como un rey ) a costa de los Presupuestos Del Estado, es decir, de los impuestos que los españoles pagamos.
4- No se trata en absoluto de hacer un juicio moral, sino de no escatimar información a los españoles. El Rey Juan Carlos y la Reina Sofía hace años que guardan la apariencia de matrimonio feliz por pura conveniencia de la Institución Monárquica, pero en realidad, la vida conyugal no existe, duermen en habitaciones y plantas separadas y su relación afectiva sencillamente es nula. El desencadenante y causa de esta total ruptura de hecho, fueron las abundantes y reiteradas infidelidades del esposo, muy aficionado a las mujeres y sin demasiados escrúpulos en la manera de conseguirlas cuando se encapricha de ellas. En esta biografía se ofrecen datos detallados de algunos episodios de tales infidelidades, con nombres, apellidos, fechas y lugares, que otorgan muy escaso margen de duda.
Precisamente en aras de una auténtica libertad de expresión, entiendo que este tipo de libros deberían poder publicarse sin tantas precauciones contra una probable ( ¿represión? ) por parte de la ( ¿justicia ?), en un Estado de Derecho donde todo el mundo pueda y deba asumir sus responsabilidades ante las leyes con las mismas garantías jurídicas.

Edición en catalán.
Datos editoriales que constan en la primera página, en francés:
Editeur: Miatzen SARL.
Auteur: Patricia Sverlo.
Couverture: Tram Grafik.
Premiere edition: Aôut 2001.
ISBN: Aôut 2001.
Dipos legal: NA. 2412 - 2001.
Imprès a Gráficas Lizarra.
Reproduzco aquí la presentación del libro IMPRESA EN LA CONTRAPORTADA DEL MISMO, textualmente, traduciéndola al castellano:
"Un rey, golpe por golpe, es el primer intento de aproximación crítica a la figura de Juan Carlos de Borbón y Borbón, actual Rey de España y el tabú informativo más grande del reino. Con inmunidad penal ante cualquier acto delictivo que pudiera cometer, y protegido por los medios de comunicación convencionales como si fuera una especie en peligro de extinción, se han publicado muy pocas cosas con un mínimo de objetividad sobre su persona y sobre sus actuaciones políticas. En esta biografía no autorizada se le presenta como un personaje atraído por el poder desde muy joven, que ha basado su trayectoria vital en salvar los escollos que se le han ido presentando, con el único objetivo de ser rey. Sus grandes hitos en su carrera de monarca, golpe por golpe, han sido: la muerte de su hermano, la traición a su padre, el golpe de Estado del 23-F, la construcción de una importantre fortuna personal, diversas batallas campales para evitar que sus escándolos sexuales vieran la luz, tantas otras para impedir que los problemas de sus " íntimos " fueran tratados con independencia en los tribunales... Todo esto configura un currículum suficiente agitado que no tiene nada que ver con aquel personaje mitificado al que se atribuye, como un gran mérito, el hecho de haber liderado el pacífico proceso de transición democrática. "
REVISTA LECTURAS. SUPLEMENTO LITERARIO DE EL HOGAR Y LA MODA. Una reliquia de principios del siglo XX.
Sólo le faltan las cubiertas, pero es una lástima porque allí estaría la fecha de edición, que no he podido determinar con exactitud, pero por todos los indicios nos sitúa alrededor de 1920.

Se trata de una revista literaria de tirada mensual que se podía adquirir al precio de 1,30 pesetas, de manera autónoma, aunque consta como suplemento literario de otra revista: " El Hogar Y La Moda ". Su sede de Redacción y Administración estaba en Barcelona, calle Diputación, 211. Contiene bastante publicidad entre sus 56 páginas, que resulta interesante y curiosa como retrato vivo de la época. Por ejemplo se anuncian múltiples remedios de boticario, uno de ellos para " expulsar la Tenia o Solitaria" , o una " brillantina india " para suprimir las canas " sin teñirlas ni arrancarlas ". Básicamente cosmética y medicamentos, también unas pocas publicaciones. Todos los anuncios publicitarios son a base de texto con ilustraciones, de distintos tamaños. Aquí abajo podemos ver una muestra, que corresponde a la última página de la revista.

Aparte de la temática literaria, hay una sección titulada " Galería De Artistas Cinematogáficos ", con las únicas cuatro fotografías de la revista, que son las de los cuatro " artistas " a toda página, con escueta pero elogiosa reseña al pie. Los elegidos en este número son : ETHEL CLAYTON, IRENE CASTLE, JUNE CAPRICE y CHARLES RAY.
También incluye el fallo de un concurso, " sus vacaciones gratis ", propuesto en un número anterior de la revista, con premio de mil pesetas para quien mandara por correo más palabras correctas empezadas por la letra a. No me explico este tipo de concurso, pues se trataría de algo tan elemental como copiar directamente el diccionario, es decir, a ver quién tuviera acceso a un diccionario más completo. Según consta se recibieron " 97884 pliegos con soluciones ", o lo que es lo mismo, listados de palabras, que se validaron o no en base a la " Autoridad decisiva del Diccionario de la Real Academia Española, última edición, de 1914 ". La concursante ganadora resultó ser Doña PAZ SAURI DE DÍAZ, con domicilio en Pabellones militares, 70. Cartagena.
En cuanto al contenido puramente literario, consta de quince colaboraciones, ya sea en forma de narración, poesía o teatro. De entre los autores, a mí me llama la atención poderosamente un jovencísimo Ramón J. Sender, firmante del primero de los relatos de la revista, " Una hoguera en la noche ", segunda y última entrega de una historia iniciada en el número anterior. Está ambientado en el norte de Marruecos y trata sobre la relación de amor infortunado entre un teniente español y una princesa indígena cautiva de una partida de moros enemigos.
Considero a Sender un autor esencial de las letras españolas del siglo veinte, y por tanto descubrir esa pequeña joya de sus inicios como narrador en esta antigua revista, me produjo grata sorpresa y satisfacción.
Ramón José Sender Garcés ( en esta imagen, bastante inédita, todavía joven ) nació en 1902 en la localidad oscense de Chalamerra, aunque se trasladó con su familia al municipio cercano de Alcoiea de Cinca, cuando apenas tenía un año.
Su vida quedaría marcada para siempre por sus experiencias en las guerras de marruecos, donde sirvió como soldado de leva. El relato publicado en la revista que estamos comentando está basado o inspirado en tales vivencias militares en áfrica, y es un preludio de su primera e impactante gran novela, " Imán " ( 1930 ), donde narra, de un modo tan sencillo como directo y explícito, la trágica jornada histórica conocida como El Desastre De Annual, donde murieron veintemil españoles en un dramático episodio de la guerra de marruecos, que habría de conmocionar a españa entera y desencadenar graves consecuencias sociales y políticas. Vamos a dedicar, en otra ocasión, una reseña completa a esta novela, y tal vez a otras muy meritorias del autor, como " Mister Witt en el cantón " ( 1936 ), " El lugar de un hombre " ( 1939 ), " La aventura equinoccial de Lope de Aguirre " (1962 ), o " En la vida de Ignacio Morel " ( 1964 ), entre muchas otras. Después de la guerra Civil Española se exilía a México y a Estados Unidos , donde se dedicará a la docencia universitaria y a la creación literaria un tanto desenfrenada. Falleció en San Diego, California, en 1982.
Entre los demás colaboradores de este número de la revista destacaría a GASPAR NÚÑEZ DE ARCE, poeta, diputado y ministro español ( 1834 - 1903 ), fallecido, por tanto, con anterioridad a la edición de la revista, que publica el poema " Vértigo ", " por concesión especial de don Manuel Núñez de Arce, sobrino y heredero del autor ". También cabría remarcar a la escritora española CONCHA ESPINA ( 1878 - 1955 ), que firma un relato titulado, " Mariposa, cuento invernal ". El resto de autores incluidos con sus textos en la revista son: GABRIEL FAURE, PEDRO MATA, OCTAVIO FULLET, FRANCIS DE NIÓN, JUAN GUTIERREZ GILI, EDUARDO ZAMACOIS, ADA NEGRI, JOSÉ A. LUENGO, F. BRITTEN AUSTIN y ENRIQUE BORDEAUX.

Se trata de una revista literaria de tirada mensual que se podía adquirir al precio de 1,30 pesetas, de manera autónoma, aunque consta como suplemento literario de otra revista: " El Hogar Y La Moda ". Su sede de Redacción y Administración estaba en Barcelona, calle Diputación, 211. Contiene bastante publicidad entre sus 56 páginas, que resulta interesante y curiosa como retrato vivo de la época. Por ejemplo se anuncian múltiples remedios de boticario, uno de ellos para " expulsar la Tenia o Solitaria" , o una " brillantina india " para suprimir las canas " sin teñirlas ni arrancarlas ". Básicamente cosmética y medicamentos, también unas pocas publicaciones. Todos los anuncios publicitarios son a base de texto con ilustraciones, de distintos tamaños. Aquí abajo podemos ver una muestra, que corresponde a la última página de la revista.

Aparte de la temática literaria, hay una sección titulada " Galería De Artistas Cinematogáficos ", con las únicas cuatro fotografías de la revista, que son las de los cuatro " artistas " a toda página, con escueta pero elogiosa reseña al pie. Los elegidos en este número son : ETHEL CLAYTON, IRENE CASTLE, JUNE CAPRICE y CHARLES RAY.
También incluye el fallo de un concurso, " sus vacaciones gratis ", propuesto en un número anterior de la revista, con premio de mil pesetas para quien mandara por correo más palabras correctas empezadas por la letra a. No me explico este tipo de concurso, pues se trataría de algo tan elemental como copiar directamente el diccionario, es decir, a ver quién tuviera acceso a un diccionario más completo. Según consta se recibieron " 97884 pliegos con soluciones ", o lo que es lo mismo, listados de palabras, que se validaron o no en base a la " Autoridad decisiva del Diccionario de la Real Academia Española, última edición, de 1914 ". La concursante ganadora resultó ser Doña PAZ SAURI DE DÍAZ, con domicilio en Pabellones militares, 70. Cartagena.
En cuanto al contenido puramente literario, consta de quince colaboraciones, ya sea en forma de narración, poesía o teatro. De entre los autores, a mí me llama la atención poderosamente un jovencísimo Ramón J. Sender, firmante del primero de los relatos de la revista, " Una hoguera en la noche ", segunda y última entrega de una historia iniciada en el número anterior. Está ambientado en el norte de Marruecos y trata sobre la relación de amor infortunado entre un teniente español y una princesa indígena cautiva de una partida de moros enemigos.
Considero a Sender un autor esencial de las letras españolas del siglo veinte, y por tanto descubrir esa pequeña joya de sus inicios como narrador en esta antigua revista, me produjo grata sorpresa y satisfacción.
Ramón José Sender Garcés ( en esta imagen, bastante inédita, todavía joven ) nació en 1902 en la localidad oscense de Chalamerra, aunque se trasladó con su familia al municipio cercano de Alcoiea de Cinca, cuando apenas tenía un año.
Su vida quedaría marcada para siempre por sus experiencias en las guerras de marruecos, donde sirvió como soldado de leva. El relato publicado en la revista que estamos comentando está basado o inspirado en tales vivencias militares en áfrica, y es un preludio de su primera e impactante gran novela, " Imán " ( 1930 ), donde narra, de un modo tan sencillo como directo y explícito, la trágica jornada histórica conocida como El Desastre De Annual, donde murieron veintemil españoles en un dramático episodio de la guerra de marruecos, que habría de conmocionar a españa entera y desencadenar graves consecuencias sociales y políticas. Vamos a dedicar, en otra ocasión, una reseña completa a esta novela, y tal vez a otras muy meritorias del autor, como " Mister Witt en el cantón " ( 1936 ), " El lugar de un hombre " ( 1939 ), " La aventura equinoccial de Lope de Aguirre " (1962 ), o " En la vida de Ignacio Morel " ( 1964 ), entre muchas otras. Después de la guerra Civil Española se exilía a México y a Estados Unidos , donde se dedicará a la docencia universitaria y a la creación literaria un tanto desenfrenada. Falleció en San Diego, California, en 1982. Entre los demás colaboradores de este número de la revista destacaría a GASPAR NÚÑEZ DE ARCE, poeta, diputado y ministro español ( 1834 - 1903 ), fallecido, por tanto, con anterioridad a la edición de la revista, que publica el poema " Vértigo ", " por concesión especial de don Manuel Núñez de Arce, sobrino y heredero del autor ". También cabría remarcar a la escritora española CONCHA ESPINA ( 1878 - 1955 ), que firma un relato titulado, " Mariposa, cuento invernal ". El resto de autores incluidos con sus textos en la revista son: GABRIEL FAURE, PEDRO MATA, OCTAVIO FULLET, FRANCIS DE NIÓN, JUAN GUTIERREZ GILI, EDUARDO ZAMACOIS, ADA NEGRI, JOSÉ A. LUENGO, F. BRITTEN AUSTIN y ENRIQUE BORDEAUX.
EL CÓDIGO DA VINCI. Para bien o para mal, el gran bestseller internacional de los últimos años.
Hay lectores que sólo compran i/o leen bestsellers, los devoran embelesados. Otros lectores, en cambio, los rechazan por sistema, como si de libros apestados se tratara. La temática grandes Bestsellers da para mucho, pero hoy me limitaré a unos escuetos comentarios. Primero: ningún libro sale al mercado editorial con la certeza de unas grandes ventas garantizadas, salvo casos de autores muy concretos y consagrados o libros auspiciados por determinados premios literarios, que tienen su público, digamos, abonado, pero también limitado. Por tanto, lo que convertirá a un libro, muchas veces con escaso pedigrí, en éxito de ventas internacional sigue siendo un fenómeno inescrutable, por mucho que se haya querido analizar al detalle. Son excepciones impredecibles, nadie tiene la fórmula mágica. Segundo: cuando un libro empieza a arrasar en las listas de ventas, de inmediato le salen infinidad de imitaciones, sucedáneos, manuales complementarios, para intentar aprovechar el tirón del fenómeno, pero es un esfuerzo infructuoso. En el caso de " El código Da Vinci ", la lista de libros que han intentado medrar a su costa ha sido espectacular, desvergonzada, esperpéntica. Afortunadamente, el público es soberano y se deja manipular o influenciar sólo hasta cierto punto, y siempre, en cualquier caso, tiene la última palabra.

Portada de la edición original americana. 2003.>
Reconozco que yo mismo tengo algunos prejuicios sobre este tipo de fenómenos editoriales que, de entrada, me hacen descartarlos como lectura, pero llega un punto en que la curiosidad puede más, y también la necesidad de poder formarse una opinión razonada para compartir o contrastar con todo quien te comenta la obra. Así que yo también me zampé, con el debido tiempo y cuidado, las quinientas cincuentaisiete páginas en cuestión.
Este señor es Dan Brown el coqueto, pues esconde tanto como puede su edad. Padre de la criatura que estamos comentando.
Si un mérito incuestionable tiene la novela, es la desmitificación severa que hace de la Iglesia Católica como Institución dogmática, a la cual presenta como embaucadora y altamente perniciosa, desde sus orígenes, y hasta la actualidad. Sin duda hace reflexionar sobre las claves íntimas del catolicismo y del cristianismo, a partir de datos certeros y documentados. Otro aspecto encomiable son la cantidad de juegos, acertijos y enigmas que propone, vinculados al relato intrigante, dosificados a lo largo de todos los capítulos, de principio a fín, siempre relacionados con la temática oscurantista y misteriosa del Santo Grial y sus supuestos secretos. Y los escenarios históricos reales en que transcurre la novela, museos, catedrales, iglesias, tanto en París como en Londres, por sí mismos tan jugosos que se sustentan solos con su descripción, sus simbolismos y particularidades, muy al margen del argumento.
Por lo demás, y lo siento, existe una trama perfectamente definida aunque bastante peor desarrollada, una historia que en muchas fases dejenera en historieta de comic, unos personajes de cartón-piedra, planos, insulsos, sin relieve, y un pulso narrativo absolutamente pueril.
Mejor quedarse con los varios aspectos válidos mencionados, ya sea más a modo de reportaje periodístico, de documental erudito, o de pasatiempos de suplemento dominical de cierta categoría, y olvidarse por completo de las directrices literarias porque en ese sentido, francamente, cualquier parecido con la literatura es pura coincidencia.

Portada de la edición original americana. 2003.>
Reconozco que yo mismo tengo algunos prejuicios sobre este tipo de fenómenos editoriales que, de entrada, me hacen descartarlos como lectura, pero llega un punto en que la curiosidad puede más, y también la necesidad de poder formarse una opinión razonada para compartir o contrastar con todo quien te comenta la obra. Así que yo también me zampé, con el debido tiempo y cuidado, las quinientas cincuentaisiete páginas en cuestión.
Este señor es Dan Brown el coqueto, pues esconde tanto como puede su edad. Padre de la criatura que estamos comentando.Si un mérito incuestionable tiene la novela, es la desmitificación severa que hace de la Iglesia Católica como Institución dogmática, a la cual presenta como embaucadora y altamente perniciosa, desde sus orígenes, y hasta la actualidad. Sin duda hace reflexionar sobre las claves íntimas del catolicismo y del cristianismo, a partir de datos certeros y documentados. Otro aspecto encomiable son la cantidad de juegos, acertijos y enigmas que propone, vinculados al relato intrigante, dosificados a lo largo de todos los capítulos, de principio a fín, siempre relacionados con la temática oscurantista y misteriosa del Santo Grial y sus supuestos secretos. Y los escenarios históricos reales en que transcurre la novela, museos, catedrales, iglesias, tanto en París como en Londres, por sí mismos tan jugosos que se sustentan solos con su descripción, sus simbolismos y particularidades, muy al margen del argumento.
Por lo demás, y lo siento, existe una trama perfectamente definida aunque bastante peor desarrollada, una historia que en muchas fases dejenera en historieta de comic, unos personajes de cartón-piedra, planos, insulsos, sin relieve, y un pulso narrativo absolutamente pueril.
Mejor quedarse con los varios aspectos válidos mencionados, ya sea más a modo de reportaje periodístico, de documental erudito, o de pasatiempos de suplemento dominical de cierta categoría, y olvidarse por completo de las directrices literarias porque en ese sentido, francamente, cualquier parecido con la literatura es pura coincidencia.
LA REINA DEL SUR. Lo que pudo ser y no fue.
Si un autor escribe mucho, demasiado, pongamos novelas, pero también ensayos, artículos y demás, el promedio de calidad bajará en proporción directa a la cantidad. Por razones obvias: las novelas no se hacen como el que hace churros. Está demostrado en multitud de casos, y me refiero a escritores de primer nivel, como uno de mis preferidos, R.J. Sender, ( Chalamera, Huesca, España, 1902 - 1982, San Diego, California, E.E.U.U. ) O el ex reportero de guerra y ahora flamante Académico de la Lengua, Arturo Pérez-Reverte, que nos ocupa en esta reseña.

Arturo Perez-Reverte. Cartagena, España, 1951.
Admito que cuando LA REINA DEL SUR ( 2002 ) cayó en mis manos y empecé a adentrarme en sus páginas, me enganchó como hacía tiempo no me enganchaba una novela, cada vez más escéptico y aséptico como me estoy volviendo, supongo que con la edad. Y poco o nada tuvo que ver con ese agrado el arranque espectacular e intrigante del preámbulo con que se inicia el relato, pues yo lo interpreté acertadamente como " de consumo ", aunque impecable de ejecución.
"Sonó el teléfono y supo que la iban a matar. Lo supo con tanta certeza que se quedó inmóvil, la cuchilla en alto, el cabello pegado a la cara entre el vapor del agua caliente que goteaba en los azulejos. Bip-bip. Se quedó muy quieta, conteniendo el aliento como si la inmovilidad o el silencio pudieran cambiar el curso de lo que ya había ocurrido. " Así empieza la novela.
Creo que lo que me fascinó de entrada fue el personaje protagonista de Teresa Mendoza, construído página a página con una destreza inusual. Tan de carne y hueso y a la vez con un toque diría que místico. Y en todo caso sin alardes, sin estridéncias. Estamos metidos en su piel pero no la acabamos de conocer nunca, sus melancolías discretas pero profundas contrapuntean a la perfección el carácter indómito de su corazón. En el fondo de sus amores, alegrías y desdichas siempre queda un poso certero pero inasible que se trasluce y la realza.
La historia que nos cuenta Pérez - Reverte en esta novela son las peripecias de esta muchacha mejicana, sinaloense, de origen humilde, desde que se ve precipitadamente obligada a huir de su país por un asunto de ajuste de cuentas entre narcotraficantes de la región, y su posterior asentamiento en España, donde recala en Andalucía para sin pretenderlo volver a implicarse en el mundo del tráfico de drogas de la zona, hasta, después de unos inicios titubeantes e incluso previo paso por la cárcel, convertirse en una respetada y poderosa empresaria del sector, conectada con las grandes mafias internacionales. Al fín el destino le depara el regreso a Méjico , en unas circunstancias bastante rocambolescas, donde tendrá oportunidad de saldar deudas pendientes con quienes revolucionaron su tranquila existencia al inicio del relato.

LA REINA DEL SUR. Ediciones Alfaguara. 2002.
La novela está estructurada en dos relatos paraleos que no guardan proporción directa pero sin duda se complementan correctamente: el del supuesto periodista-escritor que indaga y escribe la historia supuestamente real de Teresa Mendoza, con entrevista incluída con la protagonista, y la historia en sí que se desarrolla de manera autónoma. En algunas fases el lenguaje está salpicado de la jerga local mejicana que engolosina y, en este caso, enriquece el texto. La documentación de todo tipo utilizada y aplicada en la novela es, como siempre en este autor, minuciosa y contrastada. Una vez más asistimos confortados al dominio absoluto con que se maneja para narrar la acción más trepidante en algunos capítulos, nada fácil por mucho que a algunos que no lo dominan tanto se lo parezca.
Lástima que la obra no mantiene el nivel espléndido de sus primeros capítulos en su totalidad, y hacia el final francamente se desmorona, seguramente por haber sido demasiado concebida en clave cinematográfica, esa es mi impresión, demasiado preparada o predispuesta para su adaptación al cine comercial, como otras tantas novelas del autor; de otro modo no me explico, por ejemplo, el injustificado apoteosis sangriento del último capítulo, antes del insulso epílogo.
En resumen, una novela que iba para auténtica obra maestra y a la que le sobran más de un centenar de páginas de sus seiscientas treintaiseis totales, que deberían haber sido, sino del todo eliminadas, sí extractadas y emulsionadas en el conjunto. Un tratamiento en ocasiones poco concerniente, demasiado esquemático, de algunos personajes secundarios, y una atmósfera fría, convincente, pero irregular, cada vez más resquebrajada a medida que la novela va extendiéndose en exceso. Eso es. La Reina Del Sur, lo que pudo ser y no fue.

Arturo Perez-Reverte. Cartagena, España, 1951.
Admito que cuando LA REINA DEL SUR ( 2002 ) cayó en mis manos y empecé a adentrarme en sus páginas, me enganchó como hacía tiempo no me enganchaba una novela, cada vez más escéptico y aséptico como me estoy volviendo, supongo que con la edad. Y poco o nada tuvo que ver con ese agrado el arranque espectacular e intrigante del preámbulo con que se inicia el relato, pues yo lo interpreté acertadamente como " de consumo ", aunque impecable de ejecución.
"Sonó el teléfono y supo que la iban a matar. Lo supo con tanta certeza que se quedó inmóvil, la cuchilla en alto, el cabello pegado a la cara entre el vapor del agua caliente que goteaba en los azulejos. Bip-bip. Se quedó muy quieta, conteniendo el aliento como si la inmovilidad o el silencio pudieran cambiar el curso de lo que ya había ocurrido. " Así empieza la novela.
Creo que lo que me fascinó de entrada fue el personaje protagonista de Teresa Mendoza, construído página a página con una destreza inusual. Tan de carne y hueso y a la vez con un toque diría que místico. Y en todo caso sin alardes, sin estridéncias. Estamos metidos en su piel pero no la acabamos de conocer nunca, sus melancolías discretas pero profundas contrapuntean a la perfección el carácter indómito de su corazón. En el fondo de sus amores, alegrías y desdichas siempre queda un poso certero pero inasible que se trasluce y la realza.
La historia que nos cuenta Pérez - Reverte en esta novela son las peripecias de esta muchacha mejicana, sinaloense, de origen humilde, desde que se ve precipitadamente obligada a huir de su país por un asunto de ajuste de cuentas entre narcotraficantes de la región, y su posterior asentamiento en España, donde recala en Andalucía para sin pretenderlo volver a implicarse en el mundo del tráfico de drogas de la zona, hasta, después de unos inicios titubeantes e incluso previo paso por la cárcel, convertirse en una respetada y poderosa empresaria del sector, conectada con las grandes mafias internacionales. Al fín el destino le depara el regreso a Méjico , en unas circunstancias bastante rocambolescas, donde tendrá oportunidad de saldar deudas pendientes con quienes revolucionaron su tranquila existencia al inicio del relato.

LA REINA DEL SUR. Ediciones Alfaguara. 2002.
La novela está estructurada en dos relatos paraleos que no guardan proporción directa pero sin duda se complementan correctamente: el del supuesto periodista-escritor que indaga y escribe la historia supuestamente real de Teresa Mendoza, con entrevista incluída con la protagonista, y la historia en sí que se desarrolla de manera autónoma. En algunas fases el lenguaje está salpicado de la jerga local mejicana que engolosina y, en este caso, enriquece el texto. La documentación de todo tipo utilizada y aplicada en la novela es, como siempre en este autor, minuciosa y contrastada. Una vez más asistimos confortados al dominio absoluto con que se maneja para narrar la acción más trepidante en algunos capítulos, nada fácil por mucho que a algunos que no lo dominan tanto se lo parezca.
Lástima que la obra no mantiene el nivel espléndido de sus primeros capítulos en su totalidad, y hacia el final francamente se desmorona, seguramente por haber sido demasiado concebida en clave cinematográfica, esa es mi impresión, demasiado preparada o predispuesta para su adaptación al cine comercial, como otras tantas novelas del autor; de otro modo no me explico, por ejemplo, el injustificado apoteosis sangriento del último capítulo, antes del insulso epílogo.
En resumen, una novela que iba para auténtica obra maestra y a la que le sobran más de un centenar de páginas de sus seiscientas treintaiseis totales, que deberían haber sido, sino del todo eliminadas, sí extractadas y emulsionadas en el conjunto. Un tratamiento en ocasiones poco concerniente, demasiado esquemático, de algunos personajes secundarios, y una atmósfera fría, convincente, pero irregular, cada vez más resquebrajada a medida que la novela va extendiéndose en exceso. Eso es. La Reina Del Sur, lo que pudo ser y no fue.