Parcela de cielo. Preámbulo.
Parcela de cielo es el título provisional para siempre de la crónica de una ausencia de libertad injusta y la ansiedad por recuperarla. En un mundo actual donde lo superfluo se ha magnificado hasta el delirio y cada cual acumula paranoias acuciado por necesidades prescindibles, puede resultar conveniente a veces recuperar las referencias primarias y elementales, como el valor de la salud, como el valor de la libertad, concepto este último demasiado ambiguo y cuestionable, a menos que se parta del criterio estricto de alguien recluido en un penal.
No es una novela. Es una simple crónica basada en hechos reales acaecidos a primeros de los ochenta en Tenerife. Fue escrita hace ya algunos años con la intención de rescatar del olvido sobre todo sensaciones, un estado de efervescencia anímica acuciante y sin embargo reprimido. Voy a respetar, por tanto, el original con todos sus defectos y limitaciones, con la esperanza de no traicionar su espíritu.
Reconozco el escaso interés que puede suscitar una narración de este tipo, con un ritmo irregular, ausencia casi completa de personajes identificables o perdurables, un ámbito en general tan árido y desnudo, sin nombres propios, sin fechas, sin apenas descripciones personales... Aun así me propongo colgar algunos capítulos por mero reconocimiento al impacto que esas vivencias representaron para el autor y protagonista en aquella época personal convulsa.
En síntesis la historia trata de los avatares de un preso militar español a principios de la democracia, el proyecto y arriesgada consumación de su fuga y el periplo posterior donde predominan aspectos imprevistos fruto de la propia dinámica de los hechos, que le llevará a recalar como polizón en un mercante soviético y a una corta pero accidentada estancia en la Cuba Castrista de la época, previa al regreso problemático a España, donde ya no sabrá encontrar referencias de identidad ni afectivas vinculadas a un pasado, anterior a su incorporación a filas, que siempre se le manifestó incordiante y que se presenta como contrapunto oportuno en diversas fases del relato, otrogándoles categoría de paradigma de libertad a unos episodios sin relevancia intrínseca.
La línea general de la que se imbuye la crónica es una serie de reflexiones sobre la libertad, enfrentada a sí misma en forma de sus distintos y múltiples grados que en todo caso la restringen y desvirtúan. El enfoque ideológico y moral por parte del autor es necesariamente crítico con las instituciones armadas y su despotismo inherente, aunque también con otras formas de comportamiento personal que, a veces bajo la penosa máscara de una altivez rebotada en mil complejos y frustraciones, le corroe a uno mismo hasta la pérdida absoluta de sus coordenadas vitales.
No es una novela. Es una simple crónica basada en hechos reales acaecidos a primeros de los ochenta en Tenerife. Fue escrita hace ya algunos años con la intención de rescatar del olvido sobre todo sensaciones, un estado de efervescencia anímica acuciante y sin embargo reprimido. Voy a respetar, por tanto, el original con todos sus defectos y limitaciones, con la esperanza de no traicionar su espíritu.
Reconozco el escaso interés que puede suscitar una narración de este tipo, con un ritmo irregular, ausencia casi completa de personajes identificables o perdurables, un ámbito en general tan árido y desnudo, sin nombres propios, sin fechas, sin apenas descripciones personales... Aun así me propongo colgar algunos capítulos por mero reconocimiento al impacto que esas vivencias representaron para el autor y protagonista en aquella época personal convulsa.
En síntesis la historia trata de los avatares de un preso militar español a principios de la democracia, el proyecto y arriesgada consumación de su fuga y el periplo posterior donde predominan aspectos imprevistos fruto de la propia dinámica de los hechos, que le llevará a recalar como polizón en un mercante soviético y a una corta pero accidentada estancia en la Cuba Castrista de la época, previa al regreso problemático a España, donde ya no sabrá encontrar referencias de identidad ni afectivas vinculadas a un pasado, anterior a su incorporación a filas, que siempre se le manifestó incordiante y que se presenta como contrapunto oportuno en diversas fases del relato, otrogándoles categoría de paradigma de libertad a unos episodios sin relevancia intrínseca.
La línea general de la que se imbuye la crónica es una serie de reflexiones sobre la libertad, enfrentada a sí misma en forma de sus distintos y múltiples grados que en todo caso la restringen y desvirtúan. El enfoque ideológico y moral por parte del autor es necesariamente crítico con las instituciones armadas y su despotismo inherente, aunque también con otras formas de comportamiento personal que, a veces bajo la penosa máscara de una altivez rebotada en mil complejos y frustraciones, le corroe a uno mismo hasta la pérdida absoluta de sus coordenadas vitales.
PARCELA DE CIELO. El Castillo.
El interno ha detenido sus pasos y alza la vista hacia la parcela de cielo restringida por el perímtro escabroso de los muros y sus perfiles superiores, en el patio del pabellón de tropa.
Una vaga intuición le ha indicado que tal vez ahora se deje observar el cernícalo habitual en ese cielo del Castillo, con su peculiar ala izquierda maltrecha, mermada, que no le impide trazar las raudas piruetas aéreas con total señorío y desenvoltura. Pero no, el ave no asoma hoy tampoco. No puede andar lejos, ésta es su zona de oteo predilecta; un momento u otro surcará la parcela, una y tantas veces, a lo suyo, planeando, virando, incluso parándose en el aire. Es un cielo ahora apenas azul, con unas nubes difusas, muy altas: tan pronto asemeja infinita expansión y profundidad como aparece obturado, opaco a partir de un plano próximo, se diría que pintado en un hipotético techo del patio. ¿Cual de las dos impresiones es el efecto óptico y cual es la realidad? Si pasara el cenícalo la parcela recobraría al instante sus magnitudes propias, estabilizadas; la rapaz posee ese don, deshace equívocos, restaura referencias y, a la vez, prodiga sugerencias.
Pero ni un extraviado gorrión. Hace unas horas la parcela era un inexorable fulgor, imposible de encarar, quién lo diría ya, prematura sumisión al prematuro atardecer. Pronto se mostrará acaso salpicada de estrellas recónditas, densa y diáfana, cuando el cielo nocturno manifieste intacto su despliegue ancestral. Y unos minutos, también la luna cruzará la parcela. Es probable que el recluso tampoco acierte a contemplarla.
Lleva nombre de santo insigne, pare de la Virgen, este penal militar en una piramidal isla volcánica de esta parte del atlántico, transcurriendo los inicios del verano de mil novecientos ochentaidós. Es el Castillo de San Joaquín, de construcción contemporánea en un enclave singular que en épocas antiguas se habría catalogado como estratégico. Se cimenta en un leve promontorio al borde de una brusca depresión que se desliza extensa hasta el mar a escaso trecho, por un lado. Mientras por el otro, la fachada principal del edificio se encuentra flanqueada en parte por los estriados y profundos barrancos que descienden de cotas superiores, y en parte por la barriada suburbial aposentada a orillas de la carretera con ininterrumpida cuesta que empieza a escalar la isla. El contraste entre las dos zonas contiguas al Castillo, el inmediato este marino y el inmediato oeste escarpado, resulta increíble por demasiado antagónico en el aspecto estético, paisajístico, y demasiado paradigmático bajo un simplificado enfoque clasista-sociológico. Ladera arriba del Castillo, marginado hasta por la también humilde pero altiva y compacta barriada de la carretera, diseminado por las diversas quebradas, se presencia un infortunado enjambre de barracas habitadas por familias enteras, carentes tanto de agua corriente como de electricidad. Confortada resignación y calenturientas inquietudes bajo tejados de placas onduladas de cinc, entre cascotes, chapas oxidadas y paupérrimos gallineros y corrales indiferenciables de las propias viviendas, evitando el fondo de los barrancos en cuya maleza de frondosidad impenetrable pululan ratas colosales. En oposición, ladera abajo del Castillo, residencial urbanismo blanco y sofisticadas, que no menos calenturientas, actitudes arraigadas en el lujo, emanando del ocio rodeado de tupidas alfombras de cesped tierno y piscinitas azules. Más abajo, la ciudad clara desparramada junto al puerto, el océano oscuro plagado de olas segmentadas y espumosas. Una fragancia tibia en la brisa. Y en el confín del horizonte, si la atmósfera es favorable, tal vez la isla de enfrente muestre su silueta.
Una vaga intuición le ha indicado que tal vez ahora se deje observar el cernícalo habitual en ese cielo del Castillo, con su peculiar ala izquierda maltrecha, mermada, que no le impide trazar las raudas piruetas aéreas con total señorío y desenvoltura. Pero no, el ave no asoma hoy tampoco. No puede andar lejos, ésta es su zona de oteo predilecta; un momento u otro surcará la parcela, una y tantas veces, a lo suyo, planeando, virando, incluso parándose en el aire. Es un cielo ahora apenas azul, con unas nubes difusas, muy altas: tan pronto asemeja infinita expansión y profundidad como aparece obturado, opaco a partir de un plano próximo, se diría que pintado en un hipotético techo del patio. ¿Cual de las dos impresiones es el efecto óptico y cual es la realidad? Si pasara el cenícalo la parcela recobraría al instante sus magnitudes propias, estabilizadas; la rapaz posee ese don, deshace equívocos, restaura referencias y, a la vez, prodiga sugerencias.
Pero ni un extraviado gorrión. Hace unas horas la parcela era un inexorable fulgor, imposible de encarar, quién lo diría ya, prematura sumisión al prematuro atardecer. Pronto se mostrará acaso salpicada de estrellas recónditas, densa y diáfana, cuando el cielo nocturno manifieste intacto su despliegue ancestral. Y unos minutos, también la luna cruzará la parcela. Es probable que el recluso tampoco acierte a contemplarla.
Lleva nombre de santo insigne, pare de la Virgen, este penal militar en una piramidal isla volcánica de esta parte del atlántico, transcurriendo los inicios del verano de mil novecientos ochentaidós. Es el Castillo de San Joaquín, de construcción contemporánea en un enclave singular que en épocas antiguas se habría catalogado como estratégico. Se cimenta en un leve promontorio al borde de una brusca depresión que se desliza extensa hasta el mar a escaso trecho, por un lado. Mientras por el otro, la fachada principal del edificio se encuentra flanqueada en parte por los estriados y profundos barrancos que descienden de cotas superiores, y en parte por la barriada suburbial aposentada a orillas de la carretera con ininterrumpida cuesta que empieza a escalar la isla. El contraste entre las dos zonas contiguas al Castillo, el inmediato este marino y el inmediato oeste escarpado, resulta increíble por demasiado antagónico en el aspecto estético, paisajístico, y demasiado paradigmático bajo un simplificado enfoque clasista-sociológico. Ladera arriba del Castillo, marginado hasta por la también humilde pero altiva y compacta barriada de la carretera, diseminado por las diversas quebradas, se presencia un infortunado enjambre de barracas habitadas por familias enteras, carentes tanto de agua corriente como de electricidad. Confortada resignación y calenturientas inquietudes bajo tejados de placas onduladas de cinc, entre cascotes, chapas oxidadas y paupérrimos gallineros y corrales indiferenciables de las propias viviendas, evitando el fondo de los barrancos en cuya maleza de frondosidad impenetrable pululan ratas colosales. En oposición, ladera abajo del Castillo, residencial urbanismo blanco y sofisticadas, que no menos calenturientas, actitudes arraigadas en el lujo, emanando del ocio rodeado de tupidas alfombras de cesped tierno y piscinitas azules. Más abajo, la ciudad clara desparramada junto al puerto, el océano oscuro plagado de olas segmentadas y espumosas. Una fragancia tibia en la brisa. Y en el confín del horizonte, si la atmósfera es favorable, tal vez la isla de enfrente muestre su silueta.
UN REY GOLPE A GOLPE. Biografía no autorizada de Juan Carlos de Borbón.
Nos encontramos ante un libro bastante curioso en tanto que, podríamos decir, nada contra corriente. Una biografía no autorizada del actual Rey de España. Sus referencias editoriales resultan pretendidamente confusas, desde el nombre del autor, el seudónimo Patricia Sverlo, la editorial que consta en la primera página, sin copyright, en francés, Editeur: Miatzen SARL, y la editorial que figura en el lomo y portada, Kalegorria. Está prologado por el periodista vasco Pepe Rei, donde más que presentar el libro, relata sus propios problemas con la justicia por una cuestión, según él, de falta de libertad de expresión.
En cualquier caso, yo encontré el libro por casualidad, estaba a la vista en una librería cualquiera de una ciudad turística de la Costa Brava, y se trataba de una edición traducida al catalán. Por tanto, sin duda debe existir la versión en castellano y parace ser que en euskera.
No voy a entrar en el grado de veracidad del contenido, pues no tengo suficientes conocimientos históricos para tal valoración, pero sí puedo asegurar que está documentado, bien estructurado y bien redactado, y puede resultar interesante para conocer una versión no oficial de la figura del personaje y su entorno personal, social y político.
Temas destacados en esta biografía que a mi entender no deberían ser desconocidos por los españoles, son:
1- La muerte de Alfonso de Borbón, hermano pequeño del Rey, a manos de este, que le disparó un tiro a la cabeza con una pistola automática Long Star del calibre 22, el día 29 de marzo de 1956, en Villa Giralda, Estoril, Portugal, por entonces residencia de los Condes de Barcelona, padres del Rey. Oficialmente ha quedado para la Historia que se trató de un accidente. Las circunstancias reales y detalladas de este supuesto accidente jamás han sido investigadas. En ese trágico día Juan Carlos tenía 18 años, y la víctima, el pobre Alfonso, sólo 14 años.
2- Las implicaciones y responsabilidades auténticas del Rey en el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, pues ha quedado para la Historia la versión de que precisamente el Rey fue el gran salvador de la Democracia aquella larga noche, y sin embargo esta biografía nos explica otra versión en la cual el propio Rey estaba confabulado con los insurrectos, en un entramado de poderes e intenciones complejo pero comprensible en esa temporada de fuerte inestabilidad política en España.
3- Los grandes, secretos y muy lucrativos negocios del Rey, que le han llevado a acuñar una inmensa fortuna personal, a base de aprovecharse de informaciones privilegiadas, influencias de todo tpo en función de su alto cargo y utilizando a su merced la confianza y favores de financieros españoles y personalidades extranjeras. A pesar de ello sigue viviendo ( como un rey ) a costa de los Presupuestos Del Estado, es decir, de los impuestos que los españoles pagamos.
4- No se trata en absoluto de hacer un juicio moral, sino de no escatimar información a los españoles. El Rey Juan Carlos y la Reina Sofía hace años que guardan la apariencia de matrimonio feliz por pura conveniencia de la Institución Monárquica, pero en realidad, la vida conyugal no existe, duermen en habitaciones y plantas separadas y su relación afectiva sencillamente es nula. El desencadenante y causa de esta total ruptura de hecho, fueron las abundantes y reiteradas infidelidades del esposo, muy aficionado a las mujeres y sin demasiados escrúpulos en la manera de conseguirlas cuando se encapricha de ellas. En esta biografía se ofrecen datos detallados de algunos episodios de tales infidelidades, con nombres, apellidos, fechas y lugares, que otorgan muy escaso margen de duda.
Precisamente en aras de una auténtica libertad de expresión, entiendo que este tipo de libros deberían poder publicarse sin tantas precauciones contra una probable ( ¿represión? ) por parte de la ( ¿justicia ?), en un Estado de Derecho donde todo el mundo pueda y deba asumir sus responsabilidades ante las leyes con las mismas garantías jurídicas.

Edición en catalán.
Datos editoriales que constan en la primera página, en francés:
Editeur: Miatzen SARL.
Auteur: Patricia Sverlo.
Couverture: Tram Grafik.
Premiere edition: Aôut 2001.
ISBN: Aôut 2001.
Dipos legal: NA. 2412 - 2001.
Imprès a Gráficas Lizarra.
Reproduzco aquí la presentación del libro IMPRESA EN LA CONTRAPORTADA DEL MISMO, textualmente, traduciéndola al castellano:
"Un rey, golpe por golpe, es el primer intento de aproximación crítica a la figura de Juan Carlos de Borbón y Borbón, actual Rey de España y el tabú informativo más grande del reino. Con inmunidad penal ante cualquier acto delictivo que pudiera cometer, y protegido por los medios de comunicación convencionales como si fuera una especie en peligro de extinción, se han publicado muy pocas cosas con un mínimo de objetividad sobre su persona y sobre sus actuaciones políticas. En esta biografía no autorizada se le presenta como un personaje atraído por el poder desde muy joven, que ha basado su trayectoria vital en salvar los escollos que se le han ido presentando, con el único objetivo de ser rey. Sus grandes hitos en su carrera de monarca, golpe por golpe, han sido: la muerte de su hermano, la traición a su padre, el golpe de Estado del 23-F, la construcción de una importantre fortuna personal, diversas batallas campales para evitar que sus escándolos sexuales vieran la luz, tantas otras para impedir que los problemas de sus " íntimos " fueran tratados con independencia en los tribunales... Todo esto configura un currículum suficiente agitado que no tiene nada que ver con aquel personaje mitificado al que se atribuye, como un gran mérito, el hecho de haber liderado el pacífico proceso de transición democrática. "
En cualquier caso, yo encontré el libro por casualidad, estaba a la vista en una librería cualquiera de una ciudad turística de la Costa Brava, y se trataba de una edición traducida al catalán. Por tanto, sin duda debe existir la versión en castellano y parace ser que en euskera.
No voy a entrar en el grado de veracidad del contenido, pues no tengo suficientes conocimientos históricos para tal valoración, pero sí puedo asegurar que está documentado, bien estructurado y bien redactado, y puede resultar interesante para conocer una versión no oficial de la figura del personaje y su entorno personal, social y político.
Temas destacados en esta biografía que a mi entender no deberían ser desconocidos por los españoles, son:
1- La muerte de Alfonso de Borbón, hermano pequeño del Rey, a manos de este, que le disparó un tiro a la cabeza con una pistola automática Long Star del calibre 22, el día 29 de marzo de 1956, en Villa Giralda, Estoril, Portugal, por entonces residencia de los Condes de Barcelona, padres del Rey. Oficialmente ha quedado para la Historia que se trató de un accidente. Las circunstancias reales y detalladas de este supuesto accidente jamás han sido investigadas. En ese trágico día Juan Carlos tenía 18 años, y la víctima, el pobre Alfonso, sólo 14 años.
2- Las implicaciones y responsabilidades auténticas del Rey en el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, pues ha quedado para la Historia la versión de que precisamente el Rey fue el gran salvador de la Democracia aquella larga noche, y sin embargo esta biografía nos explica otra versión en la cual el propio Rey estaba confabulado con los insurrectos, en un entramado de poderes e intenciones complejo pero comprensible en esa temporada de fuerte inestabilidad política en España.
3- Los grandes, secretos y muy lucrativos negocios del Rey, que le han llevado a acuñar una inmensa fortuna personal, a base de aprovecharse de informaciones privilegiadas, influencias de todo tpo en función de su alto cargo y utilizando a su merced la confianza y favores de financieros españoles y personalidades extranjeras. A pesar de ello sigue viviendo ( como un rey ) a costa de los Presupuestos Del Estado, es decir, de los impuestos que los españoles pagamos.
4- No se trata en absoluto de hacer un juicio moral, sino de no escatimar información a los españoles. El Rey Juan Carlos y la Reina Sofía hace años que guardan la apariencia de matrimonio feliz por pura conveniencia de la Institución Monárquica, pero en realidad, la vida conyugal no existe, duermen en habitaciones y plantas separadas y su relación afectiva sencillamente es nula. El desencadenante y causa de esta total ruptura de hecho, fueron las abundantes y reiteradas infidelidades del esposo, muy aficionado a las mujeres y sin demasiados escrúpulos en la manera de conseguirlas cuando se encapricha de ellas. En esta biografía se ofrecen datos detallados de algunos episodios de tales infidelidades, con nombres, apellidos, fechas y lugares, que otorgan muy escaso margen de duda.
Precisamente en aras de una auténtica libertad de expresión, entiendo que este tipo de libros deberían poder publicarse sin tantas precauciones contra una probable ( ¿represión? ) por parte de la ( ¿justicia ?), en un Estado de Derecho donde todo el mundo pueda y deba asumir sus responsabilidades ante las leyes con las mismas garantías jurídicas.

Edición en catalán.
Datos editoriales que constan en la primera página, en francés:
Editeur: Miatzen SARL.
Auteur: Patricia Sverlo.
Couverture: Tram Grafik.
Premiere edition: Aôut 2001.
ISBN: Aôut 2001.
Dipos legal: NA. 2412 - 2001.
Imprès a Gráficas Lizarra.
Reproduzco aquí la presentación del libro IMPRESA EN LA CONTRAPORTADA DEL MISMO, textualmente, traduciéndola al castellano:
"Un rey, golpe por golpe, es el primer intento de aproximación crítica a la figura de Juan Carlos de Borbón y Borbón, actual Rey de España y el tabú informativo más grande del reino. Con inmunidad penal ante cualquier acto delictivo que pudiera cometer, y protegido por los medios de comunicación convencionales como si fuera una especie en peligro de extinción, se han publicado muy pocas cosas con un mínimo de objetividad sobre su persona y sobre sus actuaciones políticas. En esta biografía no autorizada se le presenta como un personaje atraído por el poder desde muy joven, que ha basado su trayectoria vital en salvar los escollos que se le han ido presentando, con el único objetivo de ser rey. Sus grandes hitos en su carrera de monarca, golpe por golpe, han sido: la muerte de su hermano, la traición a su padre, el golpe de Estado del 23-F, la construcción de una importantre fortuna personal, diversas batallas campales para evitar que sus escándolos sexuales vieran la luz, tantas otras para impedir que los problemas de sus " íntimos " fueran tratados con independencia en los tribunales... Todo esto configura un currículum suficiente agitado que no tiene nada que ver con aquel personaje mitificado al que se atribuye, como un gran mérito, el hecho de haber liderado el pacífico proceso de transición democrática. "