1421. EL AÑO EN QUE CHINA DESCUBRIÓ EL MUNDO. Una propuesta para revisar la Historia de los Descubrimientos Geográficos.
Gavin Menzies, el autor ( imagen ), no es propiamente un escritor, sino un experimentado comandante británico de submarinos, que a partir de unos mapas medievales donde se representan islas y territorios de América mucho antes del viaje de Colón, desarrolla su teoría, a base de un trabajo exhaustivo y una pasión dosificada pero contagiosa.
La reconstrucción del viaje de una gran flota china que entre 1421 y 1423 circunnavegó el mundo entero con fines expansionistas, militares, científicos y comerciales, explorando y cartografiando costas de los cinco continentes, sólo exceptuando Europa, estableciendo asentamientos de colonos en América del Sur y del Norte y Australia, para regresar mermada pero triunfal a China y realizar a su pesar el último gran y desagradable descubrimiento con el que no contaban. El emperador que había auspiciado su viaje, Zhu Di, había sido derrocado y la nueva política vigente en el pais establecía el regreso al aislacionismo tradicional chino con respecto al mundo exterior, hasta el punto de que los resultados de aquel épico viaje de descubrimientos geográficos, astronómicos, naturalistas, meteorológicos y de todo tipo, fueron literalmente condenados al olvido por el nuevo emperador, Zhu Gaozhi, y sus mandarines, destruyéndose sistemáticamente toda documentación refernte a tales viajes y descubrimientos.
El libro nos sitúa de entrada en el contexto histórico chino de la época, para que podamos comprender las condiciones politico-sociales que primero alentaron el auge expansionista que propició esos desmesurados viajes marítimos institucionales, y después su posterior cancelación y repudio. Y no se nos escamotean detalles y datos de todo tipo sobre la sociedad china de los siglos XIV y XV, expuestos de un modo ameno, riguroso y documentado.
Una vez situados en la época en cuestión, podemos soltarnos a la aventura legendaria de recorrer el mundo inexplorado acompañando a la expedición china en su viaje, reconstruido tan minuciosamente como es posible en base a estudios documentales en numerosos países, colaboración de expertos en distintas materias, recopilación exhaustiva de pruebas y evidencias, algunas tal vez discutibles, otras aparentemente irrefutables. En definitiva el relato resulta apasionante y sugestivo, a la vez que nos instruye en un compendio de temáticas referentes a la navegación: astronomía, vientos, mareas, corrientes, climatología, ingeniería naval... En la imagen, extraída de la portada del libro, se representa uno de los gigantescos barcos chinos de la expedición, en comparación con una carabela española.
Sin embargo, el libro adolece de reiteración de datos y afirmaciones en distintos capítulos, en parte porque su estructura está dispuesta de manera que puedan leerse con independencia unos de otros, en parte por el afán del autor al resaltar aspectos concluyentes de su teoría, como la gran cantidad de flora y fauna de origen único asiático que se encontraron los primeros europeos en América.
Resulta especialmente interesante, por su recreación en espiral de la Historia, la búsqueda fructífera de signos de la presencia e influencia china, por ejemplo en el Caribe, repasando los relatos y descripciones escritos por los primeros españoles que exploraron aquellas islas. O lo mismo con los primeros ingleses que colonizaron Australia.
Además el autor nos introduce en los preliminares históricos de los viajes de descubrimiento portugueses y españoles, situándonos en ese ámbito medieval europeo, cuyas claves políticas resultan básicas para entender el auge y desarrollo de la navegación en aquella época, sobre todo en Portugal, bajo la batuta del Príncipe Enrique. Por cierto, Menzies también asegura con certeza que, además y después de los chinos, los portugueses habían llegado antes que Colón al Caribe, desde sus bases en Madeira y las Azores, estableciendo incluso una colonia en Puerto Rico, que, sin continuidad, acabaría diluida entre los aborígenes y los posteriores españoles.
En realidad, y como se indica en el libro mismo, Gavin Menzies no es el primero en aseverar la teoría de una presencia china en América mucho antes de la llegada de los primeros europeos. Muchos otros autores habían llegado por distintos conductos, es decir, disciplinas científicas como la antropología, la biología e incluso la genética, a tales conclusiones, y así consta en miles de artículos, ensayos y trabajos publicados. Pero tal vez Menzies ha sido hasta hoy el divulgador más empedernido y abnegado de esta teoría que, al parecer, está mereciendo el respeto de la comunidad científica internacional y , al fin, obligará a un replanteamiento académico sobre el tema de los grandes descubrimientos geográficos. Aunque, como es sabido, la Historia siempre la han escrito los vencedores, o los que han ostentado el poder en cada época. Y por tanto nos ha llegado solamente una versión de entre otras muchas posibles, acaso tanto o más veraces que las oficiales u ortodoxas.

Editorial Grijalbo 2002.
Autor: Gavin Menzies ( 1937 ).
Web del autor y del libro
Web contraria a la teoría de Menzies.
La reconstrucción del viaje de una gran flota china que entre 1421 y 1423 circunnavegó el mundo entero con fines expansionistas, militares, científicos y comerciales, explorando y cartografiando costas de los cinco continentes, sólo exceptuando Europa, estableciendo asentamientos de colonos en América del Sur y del Norte y Australia, para regresar mermada pero triunfal a China y realizar a su pesar el último gran y desagradable descubrimiento con el que no contaban. El emperador que había auspiciado su viaje, Zhu Di, había sido derrocado y la nueva política vigente en el pais establecía el regreso al aislacionismo tradicional chino con respecto al mundo exterior, hasta el punto de que los resultados de aquel épico viaje de descubrimientos geográficos, astronómicos, naturalistas, meteorológicos y de todo tipo, fueron literalmente condenados al olvido por el nuevo emperador, Zhu Gaozhi, y sus mandarines, destruyéndose sistemáticamente toda documentación refernte a tales viajes y descubrimientos.El libro nos sitúa de entrada en el contexto histórico chino de la época, para que podamos comprender las condiciones politico-sociales que primero alentaron el auge expansionista que propició esos desmesurados viajes marítimos institucionales, y después su posterior cancelación y repudio. Y no se nos escamotean detalles y datos de todo tipo sobre la sociedad china de los siglos XIV y XV, expuestos de un modo ameno, riguroso y documentado.
Una vez situados en la época en cuestión, podemos soltarnos a la aventura legendaria de recorrer el mundo inexplorado acompañando a la expedición china en su viaje, reconstruido tan minuciosamente como es posible en base a estudios documentales en numerosos países, colaboración de expertos en distintas materias, recopilación exhaustiva de pruebas y evidencias, algunas tal vez discutibles, otras aparentemente irrefutables. En definitiva el relato resulta apasionante y sugestivo, a la vez que nos instruye en un compendio de temáticas referentes a la navegación: astronomía, vientos, mareas, corrientes, climatología, ingeniería naval... En la imagen, extraída de la portada del libro, se representa uno de los gigantescos barcos chinos de la expedición, en comparación con una carabela española.
Sin embargo, el libro adolece de reiteración de datos y afirmaciones en distintos capítulos, en parte porque su estructura está dispuesta de manera que puedan leerse con independencia unos de otros, en parte por el afán del autor al resaltar aspectos concluyentes de su teoría, como la gran cantidad de flora y fauna de origen único asiático que se encontraron los primeros europeos en América.Resulta especialmente interesante, por su recreación en espiral de la Historia, la búsqueda fructífera de signos de la presencia e influencia china, por ejemplo en el Caribe, repasando los relatos y descripciones escritos por los primeros españoles que exploraron aquellas islas. O lo mismo con los primeros ingleses que colonizaron Australia.
Además el autor nos introduce en los preliminares históricos de los viajes de descubrimiento portugueses y españoles, situándonos en ese ámbito medieval europeo, cuyas claves políticas resultan básicas para entender el auge y desarrollo de la navegación en aquella época, sobre todo en Portugal, bajo la batuta del Príncipe Enrique. Por cierto, Menzies también asegura con certeza que, además y después de los chinos, los portugueses habían llegado antes que Colón al Caribe, desde sus bases en Madeira y las Azores, estableciendo incluso una colonia en Puerto Rico, que, sin continuidad, acabaría diluida entre los aborígenes y los posteriores españoles.
En realidad, y como se indica en el libro mismo, Gavin Menzies no es el primero en aseverar la teoría de una presencia china en América mucho antes de la llegada de los primeros europeos. Muchos otros autores habían llegado por distintos conductos, es decir, disciplinas científicas como la antropología, la biología e incluso la genética, a tales conclusiones, y así consta en miles de artículos, ensayos y trabajos publicados. Pero tal vez Menzies ha sido hasta hoy el divulgador más empedernido y abnegado de esta teoría que, al parecer, está mereciendo el respeto de la comunidad científica internacional y , al fin, obligará a un replanteamiento académico sobre el tema de los grandes descubrimientos geográficos. Aunque, como es sabido, la Historia siempre la han escrito los vencedores, o los que han ostentado el poder en cada época. Y por tanto nos ha llegado solamente una versión de entre otras muchas posibles, acaso tanto o más veraces que las oficiales u ortodoxas.

Editorial Grijalbo 2002.
Autor: Gavin Menzies ( 1937 ).
Web del autor y del libro
Web contraria a la teoría de Menzies.





